Enfrenta deudas millonarias pero busca ordenar su pasivo y no cerrar. Afectada por la importación de maquinaria agrícola usada, se suma a los casos de Vasalli, Pauny y Plantium, entre otras
La industria nacional de la maquinaria agrícola atraviesa un momento crítico. Metalfor se suma a la lista de empresas del sector en crisis, con una deuda bancaria de casi $50.000 millones y un volumen de cheques rechazados que supera los $9.500 millones solicitó el concurso preventivo.
Metalfor es una compañía de maquinaria agrícola que produce pulverizadores, cosechadoras y llegó a fabricar tractores. Fundada en 1974 por Luis Dadomo comenzó con la fabricación de una máquina pulverizadora en El Fortín, Córdoba. En 1993, se muda a Marcos Juárez. En 2002 llega a Noetinger. En 2017, el grupo Bertotto Boglione compra Metalfor. Los propietarios son de Marcos Juárez y además son dueños de la marca Bertotto Boglione que hace tanques.
En pleno Mundial fue noticia porque Metalfor autorizó a sus trabajadores del pueblo cordobés de Noetinger a ir a ver el partido contra Egipto, que definía los cuartos de final y no les iban a descontar las horas. Pero antes de los tres goles de la clasificación a cuartos de final se enteraron de que 35 empleados habían sido despedidos. Hacía más de un año y medio que la empresa pagaba los sueldos en minicuotas.
La situación es compleja. Metalfor acumula 1.178 cheques rechazados. A eso se suma un endeudamiento bancario en el que $34.255 millones corresponden a obligaciones calificadas en situación 3 y 4. La propia compañía confirmó el 3 de noviembre la presentación judicial en un comunicado.
Metalfor explicó que busca “proteger la continuidad de la compañía, ordenar sus obligaciones dentro del marco previsto por la ley y evitar que acciones individuales continúen afectando el patrimonio y la capacidad operativa”. Aseguró que el concurso preventivo es una herramienta para preservar la continuidad de sus actividades y generar condiciones que permitan recuperar la sostenibilidad económica.
Aclaró que la empresa sigue en funcionamiento y que no tiene previsto interrumpir sus operaciones. Para más precisiones señaló: “La producción, las entregas, el abastecimiento de repuestos, el servicio técnico y nuestra red comercial continúan formando parte central de nuestro plan de continuidad”.
La intención es que el proceso concursal permita ordenar el pasivo y evitar reclamos individuales de acreedores. Anunció que sabe que el desafío es importante pero quiere continuar. Con más de cinco décadas de historia no está dispuesta a bajar los brazos, a pesar que la flexibilización del régimen de importación de bienes usados la afecte.
Crisis en el sector
Pauny, la fábrica de tractores de Las Varillas, Córdoba, debe tres quincenas a sus 450 trabajadores. Tampoco se depositaron las retenciones y embargos por cuotas alimentarias, se descontaron sumas destinadas a la obra social, cuota sindical y jubilación, sin ingresarlas a los organismos correspondientes. Los trabajadores mantienen la planta tomada. Además, la empresa acumula deudas bancarias por más de $30.800 millones y cheques rechazados por más de $1.000 millones.
La empresa de tecnología para el agro Plantium amaneció el viernes cerrada, despidió sin causa a 100 trabajadores y les avisó que por ahora, no le puede pagar las indemnizaciones. El dueño y CEO de Plantium y Gentec, Jorge Gentili explicó que tiene cuatro clientes, de los cuales tres tienen problemas y el otro no le compró nada. Aseguró que no cerrará, sólo ajustará el plantel y arrancará de nuevo.
La histórica fabricante de cosechadoras Vasalli de Firmat, Santa Fe, viene de meses de paralización y sueldos adeudados a los trabajadores. “La empresa cambió de manos a fines de agosto, mediante una operación por un valor simbólico de un dólar y con el compromiso de que los nuevos propietarios asumieran sus pasivos y buscaran reactivar la producción. En octubre, la compañía había comenzado a mostrar algunas señales de recuperación, con la fabricación de equipos, la recuperación de proveedores y la ampliación de jornadas para parte del personal. Sin embargo, el antecedente vuelve a mostrar la fragilidad de una industria que acumula problemas financieros, comerciales y productivos”, publicó Bichos de Campo.
La importación de maquinaria agrícola china acorraló a una industria que no puede salir de su crisis.
