Un reciente relevamiento advirtió que el salario mínimo permanece en caída desde diciembre de 2023. Según identificó, la devaluación inicial fue uno de los grandes factores que llevaron a su deterioro
El Salario Mínimo, Vital y Móvil sufrió una pérdida superior al 40% de su poder de compra desde la asunción de Javier Milei. Así lo advirtió el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), que identificó el deterioro como consecuencia del fuerte salto devaluatorio de fines de 2023 y de los insuficientes aumentos que el Gobierno homologó en los años posteriores.
El trabajo sostiene que la caída comenzó con la devaluación aplicada al inicio de la gestión libertaria, que provocó un desplome cercano al 30% en apenas unos meses, mientras que las sucesivas actualizaciones del salario mínimo quedaron rezagadas frente al incremento del costo de vida. Según CIFRA, esas subas respondieron a acuerdos alineados con la posición del sector empresario y consolidaron el panorama por no permitir una recuperación real del poder de compra de la población.
La comparación con años anteriores también refleja la magnitud del retroceso. El informe indicó que el salario mínimo posee actualmente un poder de compra 60% inferior al de 2015 y se ubica incluso 20% por debajo de los niveles registrados durante la década de 1990. En ese marco, ejemplificó que si en junio de 2016 una hora de trabajo alcanzaba para comprar un kilo de pan, hoy se necesitan dos horas y media, mientras que para adquirir un kilo de carne picada hacen falta casi seis horas, frente a las dos que demandaba hace una década.
Asimismo, el estudio detalló que el salario mínimo de junio apenas permitió cubrir poco más de la mitad de la canasta básica alimentaria que establece la línea de indigencia para una familia tipo y que fueron necesarios más de cuatro salarios mínimos para superar la línea de pobreza. A eso se suma el encarecimiento de los servicios: un viaje de ida y vuelta en subte requiere actualmente una hora y 41 minutos de trabajo, cuando en 2016 demandaba apenas 15 minutos.
De esta manera, la entidad sostuvo que el salario mínimo dejó de cumplir su función histórica de piso salarial y perdió peso como referencia dentro del mercado laboral. Mientras que en junio de 2016 representaba el 37,2% del salario promedio registrado del sector privado, en la actualidad equivale apenas al 16,6%.
