El Ejecutivo transfirió el manejo de los Aportes del Tesoro Nacional a Gustavo Coria. Es una herramienta clave para la negociación directa con los gobernadores
El Gobierno delegó la facultad de decidir y asignar el Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a la Vicejefatura de Gabinete del Interior, a cargo de Gustavo Coria. Se trata de una reconfiguración de peso dentro del organigrama de la gestión pública que impacta de lleno en la relación física con las provincias.
La medida fue confirmada a través de la Resolución 64/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial y firmada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien además asumió las competencias del Ministerio del Interior.
Con esta decisión, la administración de los recursos, que históricamente fueron utilizados como auxilio ante las crisis financieras y como polea de transmisión de las negociaciones políticas con los gobernadores, pasa a estar bajo la órbita de Gustavo Coria, el funcionario del riñón de Santilli que comanda esa dependencia clave de articulación federal.
Descentralización de firma y pragmatismo político
Los ATN fueron creados por el inciso d) del artículo 3 de la Ley de Coparticipación Federal N° 23.548 con el propósito formal de financiar “situaciones de emergencia y desequilibrios financieros” de los gobernadores. Al construir una partida compuesta por el 1% de la masa de impuestos coparticipables, su reparto no está atado a coeficientes automáticos, sino que se define de manera discrecional por el gobierno nacional.
La delegación de esta competencia, que previamente recaía de forma más directa sobre el jefe de Gabinete, busca “garantizar mayor celeridad y eficiencia en los procedimientos administrativos”, en el marco de la reestructuración ministerial.
En el tablero político, la medida empodera directamente a la Vicejefatura de Gabinete del Interior y se erige como una suerte de ventanilla única a través de la cual deben acudir los gobernadores que necesiten oxígeno fiscal financiero en un contexto de fuerte restricción presupuestaria y en un camino electoral hacia 2027 que recién comienza.
Un amortiguador político para Santilli y el “lápiz rojo” fiscal
La decisión de descentralizar los ATN en la figura de Coria responde a una doble lógica. Por un lado, descomprime la agenda directa de Santilli, que asumió la coordinación general del Gobierno tras la salida de Manuel Adorni. Por el otro, establece un estratégico “fusible” o amortiguador político. Al no ser el propio Santilli quien firme la asistencia financiera discrecional a cuentagotas, la Jefatura de Gabinete preserva su margen de maniobra y evita quedar expuesta al desgaste “cuerpo a cuerpo” cotidiano con los mandatarios provinciales.
La dinámica cobra especial relevancia tras la reciente disolución del Ministerio del Interior y la absorción de sus competencias por parte de la estructura de Gabinete. Al dotar a la Vicejefatura de Gabinete del Interior de una herramienta financiera tan potente como los ATN, el oficialismo no solo le otorga un rol estrictamente administrativo, sino que le da volumen político a un área diseñada específicamente para “gestionar el territorio” y contener las demandas federales.
