La confianza en el gobierno de Milei se desplomó en abril y quedó en su nivel más bajo en meses. La caída encendió nuevas alarmas en la Rosada
La confianza en el gobierno de Javier Milei volvió a mostrar una fuerte señal de deterioro en abril. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró una caída del 12,1 por ciento respecto de marzo y acumuló así su cuarto descenso mensual consecutivo.
Con este retroceso, la gestión nacional alcanzó su nivel más bajo desde septiembre del año pasado y dejó atrás la recuperación que había exhibido tras las elecciones legislativas de medio término. El indicador quedó en 2,02 puntos sobre una escala de 0 a 5, equivalente a una aprobación del 40,4 por ciento.
Cuatro meses seguidos de retroceso
La baja de abril fue la más pronunciada en lo que va del año. En enero, el índice había caído 2,8 por ciento; en febrero, 0,6 por ciento; y en marzo, 3,5 por ciento. Sin embargo, el desplome del último mes profundizó una tendencia que ya venía generando preocupación dentro del oficialismo.
En términos interanuales, el índice mostró una contracción del 13,2 por ciento frente al mismo mes de 2025. Además, desde diciembre del año pasado, la caída acumulada ya alcanza el 17,9 por ciento.
Qué fue lo que más cayó
El informe de la casa de estudios privada señaló que los cinco componentes del índice presentaron variaciones negativas durante abril. Entre los aspectos peor evaluados aparecieron:
- La honestidad de los funcionarios
- La capacidad para resolver problemas del país
- La eficiencia en la administración del gasto público
- La evaluación general del Gobierno
- La preocupación por el interés público
Entre todos esos factores, el rubro vinculado con la eficiencia de gestión fue uno de los más cuestionados por los encuestados.
Cómo queda Milei frente a otros gobiernos
Pese al deterioro, el nivel de confianza actual todavía se mantiene por encima del que había mostrado la gestión de Alberto Fernández en abril de 2022, cuando el índice se ubicaba en 1,44 puntos.
Sin embargo, quedó levemente por debajo del registro que había alcanzado Mauricio Macri en abril de 2018, cuando el ICG había llegado a 2,07 puntos.
Un dato que enciende alertas en la Casa Rosada
La nueva caída representa una señal política delicada para la administración libertaria, especialmente en un contexto donde el Gobierno intenta sostener respaldo social mientras avanza con su programa económico.
El dato de abril dejó en evidencia que parte del capital político que había consolidado el Presidente en los últimos meses comenzó a mostrar un desgaste más acelerado, en medio de un escenario económico que todavía golpea de lleno al bolsillo de los argentinos.
