La semana pasada, el intendente de Santa Ana, Rogelio Zanandrea, había anticipado que la empresa Velitec S.A. presentaría un nuevo plazo de obra para la perforación termal, lo que ocurrió en las últimas horas
Daniel Mársico, geólogo del Ente Regulador de Recursos Termales de Entre Ríos (ERRTER), explicó: “Un sondeo exploratorio tiene varias facetas. Hubo necesidad de reprogramar los trabajos para introducir mejor en el equipo de perforación, para realizar un muestreo geológico más detallado, eso llevó a un impase en las tareas y para comenzar mejor”.
“Mejoras en el tema de la seguridad, provisión de materiales, predispuestos en la locación”, agregó y dijo que “todo lo que se introducirá será para mejorar, se necesitan barras más pesadas, más cantidad, más trépano. Todo eso hace que se aceleren los trabajos”, marcó aludiendo a cuestiones técnicas que fueron surgiendo en este tiempo.
“El piso se compacta, para trabajar sobre seguro, y esta nueva programación prevé mejor compactación del sitio. No puedo arriesgar cuándo empezará. La idea es empezar cuanto antes”, enfatizó el profesional.
Los cambios que se harán
Vale señalar que la perforación alcanzó los 120 metros y ahora se hará una relocalización. En el mismo lugar, “se corre un poco (la perforación). En lo que perforaron, los caños que se pusieron (44 metros), no se pueden sacar. Se introdujo arena en el pozo y retirarla es muy difícil. Después se entró en el basalto y ahí viene el tema de mejorar la capacidad de perforación del equipo. Se hicieron 80 metros de basalto. El pozo se tiene que segar”, reconoció, haciendo hincapié en los riesgos que implicaba seguir trabajando en esa perforación.
Manifestó que “ahora irán caños más seguros., enroscado (…) se aísla toda la capa superior, cañería guía, para evitar cualquier tipo de contaminación de los acuíferos”, enfatizó el referente del ERRTER que entendió que pueda existir ansiedad en la población y prefirió no aventurar tiempos sobre el inicio de la nueva perforación y, eventualmente, cuánto demandará llegar al agua termal.
“Son fierros sometidos a un gran esfuerzo que es perforar el basalto. Hay que cuidar que el trépano no se rompa, hay que cambiarlo. Son operaciones que llevan su tiempo”, añadió y recordó que se estaría en el techo del acuífero a los 800 metros, pero la perforación iría hasta los 1.100, tal lo estipulado en el pliego licitatorio.
