El país podría registrar lluvias superiores a lo normal en el noreste y cambios en la producción agrícola. También crece la preocupación por los costos de la energía
El desarrollo de El Niño durante la segunda mitad de 2026 pone en alerta a Argentina por sus efectos sobre el campo, la logística y la energía, aunque los especialistas todavía no confirman un episodio de gran intensidad.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estimó una probabilidad del 61% de que el fenómeno se desarrolle entre mayo y julio. Sin embargo, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sostuvo que todavía es prematuro asegurar que se convertirá en un evento fuerte.
En Argentina, los antecedentes muestran que El Niño suele generar un aumento de las precipitaciones en el noreste del país y en otras áreas de la región pampeana. El exceso de agua puede favorecer algunos cultivos, pero también provocar inundaciones, problemas de infraestructura y demoras en las tareas rurales.
La soja aparece entre los cultivos más expuestos cuando las lluvias excesivas coinciden con etapas sensibles del ciclo productivo, como la floración, el llenado del grano o la cosecha. El maíz y la ganadería también pueden sufrir impactos según la zona afectada y la intensidad del evento.
Cómo puede impactar en el agro argentino
Los especialistas advierten que los efectos no dependen solo de la cantidad de lluvias. El calendario de siembra, la humedad del suelo, las temperaturas y las condiciones de cosecha pueden modificar la productividad y la calidad de los granos.
En años de mayor incertidumbre climática, las decisiones anticipadas cobran relevancia. La elección de variedades adaptadas, la planificación del manejo del agua y la contratación de seguros agrícolas aparecen entre las principales herramientas para reducir pérdidas.
Aunque Brasil concentra una parte importante del riesgo por su dimensión agrícola, Uruguay, Paraguay y el noreste argentino comparten la posibilidad de recibir precipitaciones por encima de los niveles habituales.
Energía, inflación y costos económicos
Un evento de El Niño también puede tener consecuencias económicas indirectas para Argentina. Las alteraciones en la producción agropecuaria pueden modificar los precios de los alimentos y afectar el ingreso de divisas del país por exportaciones.
El impacto energético en Argentina sería menor que en países con alta dependencia de las represas hidroeléctricas, como Paraguay o Brasil, pero una mayor demanda de electricidad durante períodos de temperaturas extremas puede elevar los costos del sistema.
A nivel regional, los países más vulnerables por su dependencia hidroeléctrica son Paraguay, Costa Rica y Colombia, donde una reducción de lluvias puede obligar a incrementar la generación térmica, generalmente más costosa.
