{"id":96612,"date":"2023-01-09T15:20:42","date_gmt":"2023-01-09T18:20:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=96612"},"modified":"2023-01-09T15:20:42","modified_gmt":"2023-01-09T18:20:42","slug":"china-enfrenta-un-caos-sanitario-con-final-abierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2023\/01\/09\/china-enfrenta-un-caos-sanitario-con-final-abierto\/","title":{"rendered":"China enfrenta un caos sanitario con final abierto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Con el fin de las restricciones, se llegar\u00eda al mill\u00f3n de muertos por la baja vacunaci\u00f3n en ancianos. Xi Jinping cedi\u00f3 al cansancio social y la pandemia le estall\u00f3 en las manos<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En China, si algo sustancial sucede en Shangh\u00e1i, se suele replicar en todo el pa\u00eds. Los medios oficiales calculan que el 70 por ciento de los 18 millones de habitantes de la ciudad se acaba de contagiar en la primera gran oleada de coronavirus, en un pa\u00eds que hab\u00eda gambeteado casi la pandemia. Esta semana, al menos dos hospitales de la ciudad ten\u00edan cientos de ancianos internados con ox\u00edgeno, ocupando todas las camas en servicios de emergencia. Incluso atend\u00edan en la vereda, atestigu\u00f3 la agencia AFP.<\/p>\n<p>En la capital Beijing, la situaci\u00f3n es similar en un invierno que reci\u00e9n comienza. Ya sin restricciones sanitarias, millones salen a restaurantes y centros comerciales, algunos con el 80 por ciento de sus tiendas cerradas por la crisis pand\u00e9mica. En Shangh\u00e1i el subte va lleno y en el Bund costero la gente sale de compras en masa. Y hay colas para entrar a Disneylandia y al parque Universal Estudios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El fin de una pol\u00edtica dura<\/strong><\/p>\n<p>Fue tan inesperado el fin de la estrategia covid-cero el 7 de diciembre pasado, que en las primeras dos semanas del mes las calles de las ciudades continuaron casi desiertas: muchos se hab\u00edan habituado a la vida semi-ermita\u00f1a y tem\u00edan el contagio. Pero ya casi todos han vuelto a la normalidad, al contrario de los hospitales, que la perdieron absolutamente. Los medios casi no informan, pero la situaci\u00f3n se cuela por redes sociales. El caos reci\u00e9n comienza y se estar\u00eda lejos del pico. Fue tan veloz la ola de contagios, que en ciertos hospitales se enferm\u00f3 la mayor\u00eda del personal y siguen trabajando con fiebre.<\/p>\n<p>En las primeras tres semanas de libre movimiento, el Gobierno inform\u00f3 25 muertos, algo que no condice con las im\u00e1genes de colas en crematorios. En la provincia de Zhejiang, se viene informando de manera oficial un mill\u00f3n de contagios diarios y llegaron a atender a 408.000 pacientes con fiebre en un d\u00eda, sobre una poblaci\u00f3n de 64 millones. La empresa inglesa Airfinity -consultora con perfil sanitario- supone que China tendr\u00eda 9000 muertes diarias por covid y el total alcanzar\u00eda el a\u00f1o que viene, m\u00e1s de dos millones.<\/p>\n<p>El mayor riesgo est\u00e1 en zonas rurales con infraestructura sanitaria pobre y eso explotar\u00eda en las vacaciones de A\u00f1o Nuevo Lunar: 415 millones de personas regresar\u00e1n a su lugar de origen entre el 21 y 27 de enero, llev\u00e1ndole el virus a sus padres.<\/p>\n<p>El punto d\u00e9bil es la vacunaci\u00f3n de los ancianos. El 66% con 80 a\u00f1os o m\u00e1s, ha sido vacunado una vez (el resto ninguna). Y menos de la mitad recibi\u00f3 el refuerzo. Cuando aparecieron las vacunas, se prioriz\u00f3 a trabajadores esenciales para minimizar el da\u00f1o econ\u00f3mico. La estrategia hacia la tercera edad fue de confinamiento. Como funcion\u00f3, nunca apuraron la vacunaci\u00f3n a mayores, que suelen rechazarla por creer en la medicina antigua. La pol\u00edtica de cero-contagios impidi\u00f3 la inmunidad de reba\u00f1o. Por eso China enfrenta la tormenta perfecta, con el agravante de que sus vacunas no son de tipo ARN Mensajero, las m\u00e1s efectivas. Aunque la cifra oficial diga que el 90 por ciento de los chinos est\u00e1 vacunado, el nivel de inmunizaci\u00f3n promedio es relativamente bajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un doloroso remedio<\/strong><\/p>\n<p>Sin transici\u00f3n, se cortaron las prevenciones radicales. No era lo deseado por el Gobierno, pero las protestas a fines de noviembre torcieron el rumbo. Las movilizaciones son comunes en China por problemas puntuales y regionales. Pero estas fueron simult\u00e1neas en todo el pa\u00eds por una misma raz\u00f3n: el hartazgo que se ven\u00eda gestando hac\u00eda meses. Adem\u00e1s de pedir el fin de los encierros, una consigna o\u00edda en Beijing y Shangh\u00e1i fue \u201cabajo Xi Jinping\u201d, algo muy osado. En paralelo, los chinos miraban la Copa del Mundo con masas en los estadios sin protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si un caso de covid aparec\u00eda en una universidad, a veces los estudiantes quedaban encerrados all\u00ed 20 d\u00edas, hacinados casi sin ba\u00f1arse. Y es en \u00e1mbitos estudiantiles donde m\u00e1s se temen las protestas, como sucedi\u00f3 en 1989. Shangh\u00e1i estuvo en cuarentena 6 meses hasta agosto pasado. Hubo ciudades que la hicieron por tres d\u00edas sin un solo caso positivo: era un simulacro de cat\u00e1strofe. Tambi\u00e9n hubo encierros largos en f\u00e1bricas de Foxconn -empresa taiwanesa ensambladora de Apple- para sostener la producci\u00f3n con riesgo cero, que terminaron en protestas y choques con la polic\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un d\u00e9bil sistema de salud<\/strong><\/p>\n<p>Ha quedado claro que las medidas radicales para frenar al covid en China, obedec\u00edan a una l\u00f3gica concreta y no al camuflaje de un control pol\u00edtico que carec\u00eda de amenazas: si se levantaban, se desbordaba todo. Porque el sistema de salud no estaba preparado. Pero las movilizaciones encendieron se\u00f1ales de alarma, no sanitarias sino pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Al recorrer China y dialogar con la gente, se oye bastante un argumento: &#8220;nuestras condiciones de vida han mejorado much\u00edsimo en las \u00faltimas d\u00e9cadas y queremos que eso siga&#8221;. Se vislumbra un pacto pol\u00edtico en que gran parte de la poblaci\u00f3n demanda \u00e9xito econ\u00f3mico, a cambio de pasividad o apoyo t\u00e1cito, priorizando la estabilidad. Si el crecimiento se frena, habr\u00e1 quejas por distintas v\u00edas: esta ecuaci\u00f3n es m\u00e1s o menos la misma en China desde tiempos de Confucio, quien la teoriz\u00f3. Los resultados virol\u00f3gicos, aun un poco dibujados, eran buenos. Pero los econ\u00f3micos no: el menor crecimiento en 50 a\u00f1os. Y las secuelas en la salud mental social agravaron todo.<\/p>\n<p>Casi tres a\u00f1os muy duros de encierros intermitentes -a veces de tres meses- y testeos diarios, eran el m\u00e1ximo que los estoicos chinos pod\u00edan aguantar. Xi Jinping tens\u00f3 la cuerda del pacto social al l\u00edmite y la vio temblar: la solt\u00f3 sin avisar. Acaso haya asumido pagar un costo por lo que pueda suceder: un m\u00ednimo de un mill\u00f3n de muertos, el 0.071% de la poblaci\u00f3n (en EE.UU. muri\u00f3 el 0,3%). Pero no pareciera que las cifras se vayan a informar. El Centro Chino para el Control y la Prevenci\u00f3n de Enfermedades lo har\u00e1 una vez por mes con criterios nada transparentes. Esto gener\u00f3 una queja esta semana de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Y una veintena de pa\u00edses comenz\u00f3 a exigirle a los chinos una prueba de covid para cruzar su frontera. Se teme que en China broten mutaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 tanto rigor?<\/strong><\/p>\n<p>Una posible explicaci\u00f3n de la radicalidad china en los controles y su eliminaci\u00f3n, es la centralidad de Xi Jinping en la trama del poder: su figura se consolid\u00f3 en el \u00faltimo Congreso del PCCH jubilando a su oposici\u00f3n interna en el Comit\u00e9 Central, cuyos votos necesita para reelegirse cada cinco a\u00f1os. Estaba orgulloso de su estrategia covid-cero y la incorpor\u00f3 a su narrativa geopol\u00edtica: el dominio chino del virus demostrar\u00eda la superioridad de su sistema pol\u00edtico. Sabiendo que un cambio generar\u00eda la explosi\u00f3n actual, mantuvo el eje de su gobernanza. Hasta que sucedi\u00f3 lo impensado: protestas como no se hab\u00edan visto desde la masacre de la Plaza Tiananmen, claro que m\u00e1s peque\u00f1as.<\/p>\n<p>El discurso oficial era \u201cestamos salvando vidas\u201d -lo cual es demostrable- y a Occidente \u201cno le interesa salvarlas\u201d (al menos Trump y Bolsonaro lo demostraron). El axioma del modelo chino -crecimiento casi a cualquier costo- fue suplantado con pragmatismo por otro que rezaba \u201ccovid-cero\u201d. Su contraparte EE.UU. no lo dud\u00f3: \u201cprimero, la econom\u00eda.\u201d Y surgi\u00f3 el \u201cnacionalismo de las vacunas\u201d. China eligi\u00f3 no importarlas por orgullo propio: era aceptar su superioridad. Y as\u00ed cuidaba su industria. Crearon nueve vacunas -m\u00e1s que ning\u00fan otro pa\u00eds- pero menos efectivas y no calibradas a la variante Omicron. Hicieron eje en testeos masivos antes que vacunaci\u00f3n, algo insostenible a largo plazo. Xi fue quedando atrapado en su propia pol\u00edtica con poco margen de maniobra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La eficacia china<\/strong><\/p>\n<p>El otro factor que tension\u00f3 la olla de presi\u00f3n fue la manera de ascender dentro del PCCH: la l\u00f3gica gerencial de la &#8220;eficracia&#8221; como criterio legitimador. Si la directiva de Beijing era \u201ccovid-cero\u201d, hab\u00eda que cumplirla. Sin importar tanto el c\u00f3mo: los gobiernos locales tienen cierta autonom\u00eda. Por eso hab\u00eda repentinos cierres de barrios o ciudades por pocos contagios, sin un criterio unificado. Los cuadros del partido son testeados en la gesti\u00f3n de ciudades y provincias: los van rotando y el paso previo a la cima es gobernar Beijing o Shangh\u00e1i. Los eval\u00faan por el combate al covid. En esto se juega la carrera de cada intendente o gobernador para llegar al Comit\u00e9 Central. As\u00ed terminaron siendo \u201cm\u00e1s mao\u00edstas que Mao\u201d, previniendo por dem\u00e1s: \u201cante el menor peligro, cerramos todo\u201d. Pod\u00eda suceder que alguien tomara un colectivo dentro de la ciudad y no pudiese volver a casa en semanas. Porque con las magnitudes poblacionales chinas, cuando una ola se eleva, no hay nada que la detenga. Pero la dureza de los controles gener\u00f3 la temida irrupci\u00f3n popular. Cuando asom\u00f3 esa ola, el PCCH aplic\u00f3 tao\u00edsmo puro: la dej\u00f3 venir y se subi\u00f3 a ella. Cedi\u00f3 en lugar de resistir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La credibilidad de Xi Jinping <\/strong><\/p>\n<p>Para el sin\u00f3logo Federico M\u00fcller, el perfil de los \u00faltimos presidentes chinos los acerca al ideal del tecn\u00f3crata: los tres fueron ingenieros. Ya desde la dinast\u00eda Han, se entiende al l\u00edder de Estado como gestor de cat\u00e1strofes que enfrenta hambrunas e inundaciones del r\u00edo Amarillo. Si en 2023 China sufre el horror pand\u00e9mico que azot\u00f3 a gran parte de Occidente, eso implicar\u00eda que la pol\u00edtica covid-cero solo sirvi\u00f3 para posponer la tragedia. Xi Jinping estuvo aferrado a una estrategia que, quiz\u00e1 ahora, se demuestre err\u00f3nea. Y esto afectar\u00eda su credibilidad, un eje de su legitimidad basada hoy en la eficacia sanitaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el fin de las restricciones, se llegar\u00eda al mill\u00f3n de muertos por la baja vacunaci\u00f3n en ancianos. Xi Jinping cedi\u00f3 al cansancio social y la pandemia le estall\u00f3 en las manos &nbsp; &nbsp; &nbsp; En China, si algo sustancial sucede en Shangh\u00e1i, se suele replicar en todo el pa\u00eds. Los medios oficiales calculan que el 70 por ciento de los 18 millones de habitantes de la ciudad se acaba de contagiar en la primera gran oleada de coronavirus, en un pa\u00eds que hab\u00eda gambeteado casi la pandemia. 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