{"id":94057,"date":"2022-10-27T13:46:36","date_gmt":"2022-10-27T16:46:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=94057"},"modified":"2022-10-27T13:46:36","modified_gmt":"2022-10-27T16:46:36","slug":"las-mujeres-negras-y-pobres-pueden-decidir-quien-sera-el-proximo-presidente-de-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2022\/10\/27\/las-mujeres-negras-y-pobres-pueden-decidir-quien-sera-el-proximo-presidente-de-brasil\/","title":{"rendered":"Las mujeres negras y pobres pueden decidir qui\u00e9n ser\u00e1 el pr\u00f3ximo presidente de Brasil"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>El domingo 30 de octubre, los votantes de Brasil decidir\u00e1n qui\u00e9n ser\u00e1 su presidente durante los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os, y las encuestas y los expertos sugieren que las mujeres ser\u00e1n clave para determinar el resultado<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n, las m\u00e1quinas de votaci\u00f3n electr\u00f3nica mostrar\u00e1n los nombres de solo dos candidatos, tal y como se decidi\u00f3 en la primera ronda de las elecciones del 2 de octubre: el expresidente Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, y el actual presidente y candidato por el Partido Liberal, Jair Bolsonaro.<\/p>\n<p>En la primera vuelta, Lula da Silva obtuvo 57,2 millones de votos (el 48,4% del total), 1,8 millones menos de los necesarios para alcanzar el umbral del 50% para la victoria. Bolsonaro obtuvo algo m\u00e1s de 51 millones de votos (43,2% del total), y en un lejano tercer lugar qued\u00f3 la mujer m\u00e1s destacada que se present\u00f3 a las elecciones: Simone Tebet, del partido Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o, con casi 5 millones de votos.<\/p>\n<p>Las encuestas hab\u00edan pronosticado un menor rendimiento de Bolsonaro antes de la primera vuelta, pero acertaron, dentro del margen de error, en el porcentaje de votos que podr\u00eda recibir Lula da Silva. Ahora, en esta etapa final de una contienda profundamente polarizada, algunos de los institutos de investigaci\u00f3n que realizan estos sondeos est\u00e1n llamando la atenci\u00f3n sobre las opciones que est\u00e1n tomando las mujeres votantes.<\/p>\n<p>Las mujeres son el 51,1% de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a y representan el 53% del electorado. Dicho de otro modo, hay m\u00e1s de 8 millones de mujeres votantes que de hombres.<\/p>\n<p>En a\u00f1os anteriores, seg\u00fan los expertos, esta diferencia habr\u00eda importado menos a los candidatos presidenciales. Seg\u00fan la antrop\u00f3loga Rosana Pinheiro-Machado, profesora de la Escuela de Geograf\u00eda del University College de Dubl\u00edn, en Irlanda, el n\u00facleo de los partidarios de Bolsonaro sigue siendo masculino y, hasta hace poco, las mujeres brasile\u00f1as estaban menos comprometidas con la pol\u00edtica y a menudo se limitaban a votar como sus maridos.<\/p>\n<p>&#8220;Eso empez\u00f3 a cambiar desde la primavera feminista de 2015, con internet y la popularizaci\u00f3n del feminismo en la televisi\u00f3n, en la radio, en las escuelas, cuando la pol\u00edtica se convirti\u00f3 en un tema del que hablaban todas las mujeres&#8221;, dice Pinheiro-Machado, que investiga tanto el crecimiento de la ultraderecha como el feminismo en las comunidades marginadas de Brasil.<\/p>\n<p>El resultado de esta creciente conciencia pol\u00edtica, explica Pinheiro-Machado, es la creciente oposici\u00f3n a Bolsonaro por parte de las mujeres y especialmente de las mujeres pobres, tras el aumento del hambre y la pobreza durante su presidencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8220;La resistencia a Bolsonaro son las mujeres de los barrios pobres&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Pinheiro-Machado se apoya en los datos de las encuestas. En una encuesta realizada por el Instituto Datafolha entre el 17 y el 19 de octubre, Lula da Silva lidera entre las mujeres. El instituto realiz\u00f3 m\u00e1s de 2.900 entrevistas cara a cara con votantes mayores de 16 a\u00f1os en 181 municipios de todas las regiones del pa\u00eds. Entre los encuestados, el 51% de las mujeres dijo que ten\u00eda intenci\u00f3n de votar por el expresidente, frente al 42% que dijo que votar\u00eda por Bolsonaro.<\/p>\n<p>La necesidad de atraer a las votantes \u2014y el descontento con Bolsonaro entre ciertos grupos de mujeres\u2014 se refleja tanto en la campa\u00f1a de Bolsonaro como en la de Lula da Silva, en la que mujeres destacadas est\u00e1n siendo protagonistas para atraer a los votantes.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a de Bolsonaro cuenta con la participaci\u00f3n de la primera dama Michelle Bolsonaro y la pastora evang\u00e9lica Damares Alves, exministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, recientemente elegida senadora. La de Lula da Silva, por su parte, cuenta con el respaldo de Simone Tebet y ha aumentado la visibilidad de su esposa, la soci\u00f3loga Ros\u00e2ngela da Silva (conocida como Janja), que ha desempe\u00f1ado un papel activo coordinando la agenda de la campa\u00f1a y dialogando con los simpatizantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Incluso entre las mujeres, la clase y la raza dividir\u00e1n a los votantes<\/strong><\/p>\n<p>Aunque los datos de las encuestas pueden ser defectuosos, hay otras tendencias socioecon\u00f3micas y culturales que pueden ayudar a iluminar c\u00f3mo podr\u00edan votar las mujeres este domingo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Instituto Marielle Franco, creado para ampliar el legado de la concejala de R\u00edo de Janeiro asesinada en 2018, las mujeres negras son el mayor grupo demogr\u00e1fico del pa\u00eds, constituyendo m\u00e1s del 25% de la poblaci\u00f3n. Este grupo est\u00e1 formado en su mayor\u00eda por descendientes de personas esclavizadas (Brasil ten\u00eda la mayor poblaci\u00f3n esclavizada de todos los pa\u00edses que participaron en la trata transatl\u00e1ntica de esclavos, seg\u00fan la Base de Datos de la Trata Transatl\u00e1ntica de Esclavos, que mape\u00f3 los datos sobre el movimiento de personas esclavizadas en todo el mundo).<\/p>\n<p>Este grupo demogr\u00e1fico tambi\u00e9n es abrumadoramente pobre, y lo fue a\u00fan m\u00e1s durante la pandemia.<\/p>\n<p>Por ello, el antrop\u00f3logo Pinheiro-Machado se\u00f1ala que, aunque es dif\u00edcil decirlo con certeza, es muy probable que este grupo apoye a Lula da Silva. La encuesta del Instituto Datafolha tambi\u00e9n encontr\u00f3 que Lula da Silva est\u00e1 a la cabeza entre las personas con los ingresos familiares m\u00e1s bajos, con un 57% que dice que votar\u00e1 por \u00e9l, frente al 37% que lo har\u00e1 por Bolsonaro.<\/p>\n<p>De 2003 a 2011, durante su mandato como presidente, Lula da Silva introdujo Bolsa Familia, un programa gubernamental de transferencia de dinero para las familias de bajos ingresos basado en ciertas condiciones, como mantener a sus hijos en la escuela y asegurarse de que est\u00e1n vacunados.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de este y otros programas gubernamentales, Pinheiro-Machado cree que cambi\u00f3 la vida de las mujeres de una &#8220;manera multidimensional&#8221;, al permitir el empoderamiento femenino en diferentes niveles, desde la autoestima hasta la mejora de las opciones disponibles para sus hijas. Un informe de ONU Mujeres afirma que de los 50 millones de personas que se beneficiaron de Bolsa Familia, el 92% son mujeres responsables de su familia.<\/p>\n<p>Bolsonaro introdujo un beneficio mensual para hogares de bajos ingresos conocido como Auxilio Brasil con restricciones en el perfil de las familias que pod\u00edan acceder a \u00e9l y este mes adelant\u00f3 las fechas de pago, lo que algunos cr\u00edticos ven como una motivaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Pinheiro-Machado a\u00f1ade que Bolsonaro tambi\u00e9n sigue dando discursos y posturas mis\u00f3ginas, lo que lo aleja a\u00fan m\u00e1s de estos votantes.<\/p>\n<p>Una mujer de bajos ingresos que ya era adulta durante el mandato de Lula da Silva tendr\u00eda el recuerdo de todo lo que el Bolsa Familia hizo por ella: la autonom\u00eda financiera que gan\u00f3, lo mucho que mejor\u00f3 la salud de la familia, el hecho de que sus hijos permanecieran en la escuela y el hecho de que sus hijos pudieran ir a la universidad&#8221;, dice la antrop\u00f3loga.<\/p>\n<p>Si las mujeres negras y pobres son m\u00e1s propensas a votar por Lula da Silva, Pinheiro-Machado cree que la campa\u00f1a de Bolsonaro contar\u00e1 con el apoyo de otros dos grupos demogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>El primero consiste en mujeres igualmente pobres y muchas negras, pero mayores, evang\u00e9licas, que apoyan a Bolsonaro como resultado de su agenda moral, particularmente basada en el miedo al declive de los roles tradicionales de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>El segundo grupo son mujeres que pertenecen a la clase media-alta de Brasil, que, seg\u00fan Pinheiro-Machado, buscan seguir un estilo de vida m\u00e1s elitista y conservador, basado en valores neoliberales y religiosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La inversi\u00f3n para hacer frente a la violencia de g\u00e9nero se erosiona<\/strong><\/p>\n<p>Aunque el resultado de las elecciones ser\u00e1 importante para todos los brasile\u00f1os (el mayor pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina se enfrenta a una serie de crisis, sobre todo econ\u00f3micas y medioambientales), hay mucho en juego para las mujeres. En primer lugar est\u00e1 la cuesti\u00f3n del feminicidio. Una mujer es v\u00edctima de feminicidio \u2014definido como el asesinato de una ni\u00f1a o mujer por raz\u00f3n de su sexo o g\u00e9nero\u2014 cada 7 horas, seg\u00fan el Anuario de Seguridad P\u00fablica de Brasil 2022, que afirma que m\u00e1s de 1340 mujeres fueron asesinadas por este motivo en 2021.<\/p>\n<p>A pesar de esta tr\u00e1gica estad\u00edstica, el gobierno de Bolsonaro recort\u00f3 recientemente el presupuesto para combatir la violencia contra las mujeres en un 90%. El programa gubernamental destinado a promover la igualdad de g\u00e9nero y a enfrentar la violencia de g\u00e9nero tambi\u00e9n fue recortado y sustituido por uno centrado en el &#8220;fortalecimiento de la familia&#8221; y en la &#8220;defensa de la vida desde la concepci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se recortaron las inversiones en la Casa de la Mujer Brasile\u00f1a (instituci\u00f3n p\u00fablica que presta servicios a las mujeres) y en el Centro de Atenci\u00f3n a la Mujer (que lleva un registro de denuncias, ofrece orientaci\u00f3n a las v\u00edctimas de la violencia e informaci\u00f3n sobre leyes y campa\u00f1as).<\/p>\n<p>Para justificar los cambios, el gobierno de Bolsonaro alega que est\u00e1 destinando m\u00e1s recursos al \u00e1rea a trav\u00e9s de planes presupuestarios. Estos planes, sin embargo, no est\u00e1n incluidos en el presupuesto oficial como recursos espec\u00edficamente destinados a este sector o al combate de la violencia de g\u00e9nero, seg\u00fan un informe del Instituto de Estudios Socioecon\u00f3micos (Inesc).<\/p>\n<p>Liliane Machado, investigadora en el campo de los estudios feministas y de g\u00e9nero y profesora de la Facultad de Comunicaci\u00f3n de la Universidad de Brasilia, recuerda que Alves fue llamada al Senado en 2020 para explicar los recortes y explica que el Ministerio P\u00fablico de Brasil est\u00e1 investigando por qu\u00e9 se hicieron.<\/p>\n<p>&#8220;Despu\u00e9s de todo, la violencia contra las mujeres no ha disminuido, al contrario, se registr\u00f3 un aumento durante la pandemia, y cada vez se necesitan m\u00e1s pol\u00edticas para acabar con esta violencia.&#8221; dice Machado.<\/p>\n<p>La fil\u00f3sofa brasile\u00f1a Djamila Ribeiro, reconocida investigadora del feminismo negro y decolonial en Brasil, cree que el actual gobierno no solo ha introducido pol\u00edticas que han hecho retroceder la lucha contra la violencia de g\u00e9nero, sino tambi\u00e9n la lucha contra la pobreza y la desigualdad, con recortes en programas sociales que empoderaban econ\u00f3micamente a las mujeres.<\/p>\n<p>&#8220;Todas estas pol\u00edticas afectan a las mujeres, ya sea en la econom\u00eda, la salud, la vivienda, la educaci\u00f3n, no pensamos en el g\u00e9nero al margen de estos debates&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>El informe del Inesc apoya la opini\u00f3n de Ribeiro, mostrando que las pol\u00edticas para las mujeres \u2014y los recursos asignados a ellas\u2014 en los primeros tres a\u00f1os del gobierno de Bolsonaro no abordaron adecuadamente la violencia de g\u00e9nero en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Utilizando datos del presupuesto p\u00fablico federal divulgados por el Senado brasile\u00f1o, el Inesc tambi\u00e9n encontr\u00f3 que en 2022 el gobierno de Bolsonaro asign\u00f3 la menor cantidad de recursos hasta ahora para combatir la violencia contra las mujeres.<\/p>\n<p>Lula da Silva se ha comprometido a cambiar esto en su plan de gobierno, que incluye propuestas para priorizar la desigualdad de g\u00e9nero centr\u00e1ndose en la lucha contra el hambre y el desempleo y promoviendo la equidad salarial. El expresidente propone la creaci\u00f3n del Ministerio de la Mujer, el restablecimiento de un programa espec\u00edfico de lucha contra la violencia de g\u00e9nero y el refuerzo de las leyes de Femicidio y de Maria da Penha \u2014que pretenden proteger a las mujeres de la violencia dom\u00e9stica y familiar\u2014.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha propuesto crear un programa de vivienda dirigido a las mujeres, principalmente a las madres solteras, negras y perif\u00e9ricas, y ampliar la red de guarder\u00edas, centros de ancianos y escuelas de jornada completa en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Bolsonaro, por su parte, no ha esbozado propuestas espec\u00edficas para las mujeres en su pr\u00f3ximo gobierno, pero se ha comprometido a seguir pagando las mensualidades de Auxilio Brasil a las familias de bajos ingresos y ha hablado de la importancia de insertar a los j\u00f3venes y a las mujeres en el mercado de trabajo y de invertir en el emprendimiento de varios grupos, incluidas las mujeres. Cualquier cambio para las mujeres est\u00e1 vinculado a los de las familias, con el plan de gobierno afirmando que &#8220;el gobierno de Bolsonaro entiende a la familia como la c\u00e9lula o base de la sociedad&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo, una victoria de Lula da Silva no se traduce autom\u00e1ticamente en ganancias para las mujeres. La existencia de una poblaci\u00f3n de extrema derecha muy arraigada y el hecho de que el partido de Bolsonaro y sus aliados hayan ganado 14 de los 27 esca\u00f1os del Senado disputados en 2022, (lo que da al partido del actual presidente una pluralidad en la c\u00e1mara legislativa) es probable que dificulte cualquier posible gobierno de Lula da Silva en 2023, al poner en tela de juicio los planes de invertir fuertemente en el medio ambiente; y los programas para las mujeres y combatir otras agendas progresistas. Tambi\u00e9n se ver\u00e1 limitado por el estado de la econom\u00eda nacional.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, hay cierto optimismo sobre el futuro de las pol\u00edticas de equidad y g\u00e9nero en Brasil. Las elecciones legislativas, que tuvieron lugar al mismo tiempo que la primera vuelta de la votaci\u00f3n presidencial a principios de este mes, dieron como resultado un n\u00famero r\u00e9cord de mujeres ind\u00edgenas, negras y trans elegidas para el Congreso Nacional.<\/p>\n<p>&#8220;Por primera vez en la historia del pa\u00eds, conseguimos elegir a personas de grupos que, hace unos a\u00f1os, habr\u00eda sido inimaginable elegir&#8221;, dice Ribeiro. &#8220;Miro el contexto desde esta perspectiva de esperanza &#8230; [hay] personas que sabemos que estar\u00e1n en el poder luchando por nosotros y haciendo un mandato del pueblo&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El domingo 30 de octubre, los votantes de Brasil decidir\u00e1n qui\u00e9n ser\u00e1 su presidente durante los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os, y las encuestas y los expertos sugieren que las mujeres ser\u00e1n clave para determinar el resultado &nbsp; &nbsp; En esta ocasi\u00f3n, las m\u00e1quinas de votaci\u00f3n electr\u00f3nica mostrar\u00e1n los nombres de solo dos candidatos, tal y como se decidi\u00f3 en la primera ronda de las elecciones del 2 de octubre: el expresidente Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, y el actual presidente y candidato por el Partido Liberal,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":94058,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94057"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=94057"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":94059,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94057\/revisions\/94059"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/94058"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=94057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=94057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=94057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}