{"id":8926,"date":"2017-03-23T10:22:01","date_gmt":"2017-03-23T13:22:01","guid":{"rendered":"http:\/\/actualidadadiario.com\/site\/?p=8926"},"modified":"2017-03-23T10:22:01","modified_gmt":"2017-03-23T13:22:01","slug":"asi-camina-colombia-hacia-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2017\/03\/23\/asi-camina-colombia-hacia-la-paz\/","title":{"rendered":"As\u00ed camina Colombia hacia la paz"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Mientras en las zonas m\u00e1s afectadas por la guerra se inauguran bibliotecas, las FARC se disponen a entregar sus armas<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Conejo, una comunidad rural en el noreste de Colombia de unos 2.500 habitantes, es el d\u00eda de George Orwell, de Dostoievski, de Mart\u00edn Caparr\u00f3s o de Petros Markaris. Los alumnos del colegio Ietagru, con uniforme de polo blanco, acuden a la inauguraci\u00f3n de la biblioteca. Escuchan a las autoridades junto a mesas y estanter\u00edas que exhiben decenas de cl\u00e1sicos, \u00e9xitos comerciales, manuales, tabletas y pel\u00edculas. Y al acabar el acto salen en estampida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La aparente normalidad de esta imagen choca con el contexto en el que se produjo, el martes pasado. Conejo lleva d\u00e9cadas viviendo la excepci\u00f3n como rutina. Esta poblaci\u00f3n del \u00e1rido departamento de La Guajira convivi\u00f3 con el conflicto entre el Estado y las FARC y, al igual que los guerrilleros, se encamina ahora hacia la paz. Por eso, una se\u00f1al como la apertura de una biblioteca p\u00fablica es, para Rosa P\u00e9rez, que fue profesora durante 43 a\u00f1os, mucho m\u00e1s que un paso. &#8220;Es un beneficio para los estudiantes y para toda la comunidad&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En menos de cinco kil\u00f3metros se pasa de la aldea al territorio ocupado por la principal guerrilla de Colombia. Por el camino, un destacamento de la polic\u00eda, las instalaciones del llamado mecanismo de monitoreo y verificaci\u00f3n \u2014un \u00f3rgano de control integrado por el Gobierno, las FARC y Naciones Unidas\u2014 y, finalmente, la vereda de Pondores. As\u00ed se llama uno de los 26 puntos de tr\u00e1nsito a la vida civil, un descampado en construcci\u00f3n que acoger\u00e1 en las pr\u00f3ximas semanas a 220 guerrilleros. Viviendas de m\u00e1s de 20 metros cuadrados, aseos comunes, una zona de recreo con mesas de tenis de mesa a las que a\u00fan le falta la red y, sobre todo, dos grandes contenedores a\u00fan vac\u00edos, los primeros dispuestos por la ONU para el almacenamiento de armas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La lentitud en la entrega de armamento -de momento, solo se ha depositado 140 de 14.000- y en la habilitaci\u00f3n de esas \u00e1reas de transici\u00f3n marcan el calendario del proceso de paz, que deber\u00eda culminar a principios de junio. No obstante, tanto el alto comisionado para la paz del Gobierno de Juan Manuel Santos, Sergio Jaramillo, como el n\u00famero dos de las FARC, Iv\u00e1n M\u00e1rquez, resaltaron el martes &#8220;los avances&#8221; de la implementaci\u00f3n de los acuerdos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cVamos en marcha hacia adelante a pesar de todas las dificultades. Lo que sigue es un compromiso de las FARC y el Gobierno para cumplir con los 180 d\u00edas, de manera que las armas sean depositadas en los contenedores, los hombres de las FARC queden certificados y hayan pasado a la vida civil y termine el cese al fuego\u201d, se\u00f1al\u00f3 el alto comisionado. \u201cComo pueden ver, este punto no es una rep\u00fablica independiente ni representa ninguna amenaza para la seguridad nacional\u201d, agreg\u00f3 M\u00e1rquez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Pondores no vive todav\u00eda nadie. Los guerrilleros se acercaban a las casetas piloto para examinar sus futuras viviendas. La expectaci\u00f3n y las quejas de algunos de ellos se centraban en los aspectos estrictamente log\u00edsticos de esas dificultades. Janet Ar\u00e9valo, de 42 a\u00f1os, lamenta la calidad de las tejas, de la ropa, el calor\u2026 Otros priorizan el objetivo final, la paz, y sus deseos para el futuro. \u201cQu\u00e9 bueno ser\u00eda trabajar con los artistas en Colombia de diferentes \u00e1reas. Mostremos nuestros sue\u00f1os, organic\u00e9monos y podremos construir una nueva Colombia\u201d, reflexiona Inti Maleywa, de 36 a\u00f1os, que exhibe sus pinturas en el poblado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la Colombia de hoy las estad\u00edsticas hablan de una sociedad dividida y polarizada por el proceso de paz ante las elecciones de 2018. Entonces, las FARC tendr\u00e1n garantizada por los acuerdos representaci\u00f3n parlamentaria. De momento, hay guerrilleros que comienzan el tr\u00e1nsito a la vida civil dejando de un lado los inconvenientes de esta migraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEstamos tan convencidos con la paz que lo vamos a aceptar\u201d, concede a Yesid Aguilar, de 26 a\u00f1os, 15 de ellos en la guerrilla. \u00c9l tambi\u00e9n habla de sus lecturas y asegura que suele llevar un libro consigo, aunque sus referentes son distintos de los del cat\u00e1logo de la biblioteca m\u00f3vil de Conejo. Menciona a Marx y un ensayo sobre antiimperialismo \u201cde un escritor venezolano\u201d. Pero todos, campesinos y guerrilleros, se preparan para vivir en paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras en las zonas m\u00e1s afectadas por la guerra se inauguran bibliotecas, las FARC se disponen a entregar sus armas &nbsp; &nbsp; &nbsp; En Conejo, una comunidad rural en el noreste de Colombia de unos 2.500 habitantes, es el d\u00eda de George Orwell, de Dostoievski, de Mart\u00edn Caparr\u00f3s o de Petros Markaris. Los alumnos del colegio Ietagru, con uniforme de polo blanco, acuden a la inauguraci\u00f3n de la biblioteca. Escuchan a las autoridades junto a mesas y estanter\u00edas que exhiben decenas de cl\u00e1sicos, \u00e9xitos comerciales, manuales, tabletas y pel\u00edculas. Y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":8927,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8926"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8926"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8926\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8928,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8926\/revisions\/8928"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8927"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}