{"id":67750,"date":"2020-10-01T12:21:07","date_gmt":"2020-10-01T15:21:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=67750"},"modified":"2020-10-01T12:21:07","modified_gmt":"2020-10-01T15:21:07","slug":"mafalda-la-nina-que-le-dio-voz-a-la-clase-media","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2020\/10\/01\/mafalda-la-nina-que-le-dio-voz-a-la-clase-media\/","title":{"rendered":"Mafalda, la ni\u00f1a que le dio voz a la clase media"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>El humorista argentino, quien falleci\u00f3 este mi\u00e9rcoles, fue el creador de Mafalda, personaje que logr\u00f3 una proeza de la que pocos personajes de historieta fueron capaces: gozar a la vez de una popularidad inmensa y prestigio intelectual<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es exagerado decir que la obra de Quino (1932-2020) influy\u00f3 en la vida de varias generaciones con mayor fuerza que la de cualquier otro artista de su \u00e9poca. Mafalda no s\u00f3lo era esa historieta que se le\u00eda en \u201cPrimera Plana\u201d y m\u00e1s tarde en los libritos de Ediciones de la Flor, sino que formaba parte de la vida cotidiana de millones de lectores como las novelas por entregas en el siglo XIX. En lectores de todo el planeta, por aquello de \u201cpinta tu aldea\u201d, pero sobre todo de Buenos Aires, porque no era lo mismo que Guille le dijera \u201camarreta\u201d a la se\u00f1ora que s\u00f3lo le daba un caramelo en una plaza de Caballito, a que le dijera \u201cro\u00f1ica\u201d en un parque de Madrid. Y, pese a que Quino era mendocino, Mafalda fue tan porte\u00f1a y de clase media como el psicoan\u00e1lisis y el primer Citro\u00ebn 2CV que se pudo comprar un oficinista en relaci\u00f3n de dependencia.<\/p>\n<p>Mafalda logr\u00f3 una proeza de la que pocos personajes de historieta fueron capaces: gozar de una popularidad inmensa, en especial entre los seguidores de esa clase que al fin encontraban la tira con la que se identificaron hasta la m\u00e9dula, y del aplauso simult\u00e1neo de ensayistas y te\u00f3ricos contempor\u00e1neos a ella, desde Umberto Eco en Italia hasta los ep\u00edgonos de Romero Brest del Instituto Di Tella en Buenos Aires, que por esos d\u00edas recategorizaban a la historieta como un g\u00e9nero mayor, digno de consideraci\u00f3n acad\u00e9mica, al que empezaron a llamar \u201cliteratura dibujada\u201d. Mafalda apareci\u00f3 en el momento exacto del siglo XX y no necesit\u00f3 de homenajes a futuro: los tuvo en vida.<\/p>\n<p>Fue una de las hijas dilectas de los \u201860, la \u00fanica que rompi\u00f3 los coloridos tubos de ensayo de los intelectuales del arte pop, y se instal\u00f3 entre las lecturas favoritas de empleados y amas de casa, el matrimonio t\u00edpico de sus padres en la ficci\u00f3n. Y lleg\u00f3 a ser m\u00e1s universal que la \u00fanica tira coet\u00e1nea con la que suele compar\u00e1rsela (inclusive como fuente de inspiraci\u00f3n), \u201cPeanuts\u201d (\u201cRabanitos\u201d) de Charles Schulz, cuya filosof\u00eda, a veces menos costumbrista y terrenal, no apoy\u00f3 tanto los pies sobre la tierra como ella.<\/p>\n<p>Mafalda fue Vietnam, fue la minifalda, Los Beatles, Brigitte Bardot, la ONU, Mao, Nixon y la humilde sillita desde donde hac\u00eda llamados a la paz mundial en plena Guerra Fr\u00eda, pero tambi\u00e9n el primer autito familiar, comprado con el esfuerzo de las cuotas y el aguinaldo; las vacaciones, en el hotel sindical, de una quincena que se escurr\u00eda entre los dedos, como la arena; la nostalgia por un Sandok\u00e1n cuya existencia los chicos ignoraban; fue, en definitiva, las aspiraciones y la conciencia de l\u00edmites de esa clase (\u201c\u00bfQu\u00e9 te gustar\u00eda ser si tuvieras una vida, mam\u00e1?\u201d) que se ilusionaba con su despegue.<\/p>\n<p>Una clase cuya variante intelectual eran Libertad y su madre, que viv\u00edan en un monoambiente alquilado y cuya comida pagaba Jean Paul Sartre a trav\u00e9s de las traducciones, o que en su esp\u00edritu impaciente comet\u00eda errores &#8211;como el mismo Quino&#8211;, de los que se arrepentir\u00eda siempre, como burlarse de la \u201ctortuga\u201d Arturo Illia y lamentar, tiempo m\u00e1s tarde, lo que vendr\u00eda a continuaci\u00f3n, la mordaza que ella y sus amigos se vieron obligados a vestir.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n era esa clase que conservaba mayoritariamente, (porque Mafalda y Libertad eran a no dudarlo, las excepciones), el modelo de la mujer de la d\u00e9cada anterior, la de los 50, Susanita, la chismosa del barrio, cuyo \u00fanico horizonte de felicidad posible eran un buen matrimonio, los hijitos, el \u00faltimo modelo de heladera como s\u00edmbolo de confort, los cotilleos en la peluquer\u00eda, y no sentirse decepcionada por el precio de los tomates.<\/p>\n<p>El humor de Mafalda, como todo el de sus tiempos, era robusto y no reparaba en melindres. Hoy se dir\u00eda de otra forma: enraizaba en varias causas progresistas pero distaba de ser \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d. El ejemplo m\u00e1s notorio era Manolito, el \u201cgallego bruto\u201d que de tan ignorante ni siquiera era capaz de entender el bullying al que lo somet\u00edan en el colegio. S\u00f3lo que en esa \u00e9poca no se dec\u00eda bullying sino cargada, y ten\u00eda carta de ciudadan\u00eda social. Eso s\u00ed, era el \u00fanico con una clara visi\u00f3n empresarial: el futuro, para \u00e9l, no era un interrogante sino una cadena de supermercados, pero tampoco eso representaba una virtud en esos tiempos. Ya algunos ensayistas de los 70, al calor de Ariel Dorfman, hab\u00edan empezado a se\u00f1alar un cierto toque racista en la pintura de Manolito (acusaci\u00f3n de la que no se salvaron ni los sainetes de Alberto Vaccarezza o Armando Disc\u00e9polo), o la inmovilidad social o ideol\u00f3gica de otros de sus personajes, como Miguelito, de abuelo mussoliniano y tambi\u00e9n \u00e9l velado admirador del Duce.<\/p>\n<p>Tan sesentista fue Mafalda que, como los Beatles, en la d\u00e9cada siguiente ya se hab\u00eda convertido en extranjera: su publicaci\u00f3n, iniciada en 1964, fue espaci\u00e1ndose, y la \u00faltima y cansada tira apareci\u00f3 en junio de 1973. Quino \u2014lo dijo frecuentemente\u2014, no ten\u00eda favoritismo por ella sobre el resto de su obra gr\u00e1fica, y muchas veces habr\u00e1 sentido lo mismo que los rock stars en los recitales, cuando el p\u00fablico les reclama los hits de siempre. Desde entonces la dej\u00f3 viva en la \u00e9poca a la que pertenec\u00eda, sin segunda oportunidad sobre la tierra, y al proceder as\u00ed la convirti\u00f3 en cl\u00e1sica, a diferencia de otros dibujantes que desgastaron a sus criaturas a fuerza de repetici\u00f3n y adaptaci\u00f3n. Mafalda fue universal e \u00edntima, propia de cada lector. Tanto, que el intento que hizo el cine cubano por ponerle una voz fracas\u00f3 por completo.<\/p>\n<p>Gracias a esa condici\u00f3n de \u00edcono siempre se le endilg\u00f3 cualquier causa, y m\u00e1s de una vez contra las opiniones personales de su autor, como ense\u00f1ar hace 40 a\u00f1os que el palito de los polic\u00edas serv\u00eda para abollar ideolog\u00edas, o hasta hoy, enfundada en el pa\u00f1uelo verde o celeste.<\/p>\n<p>La obra de Quino como \u201ccartoonist\u201d, reunida en libros como \u201cA m\u00ed no me grite\u201d, no es menos grandiosa. Bastar\u00eda mencionar s\u00f3lo dos: el de la mucama racional que reordena el Guernica de Picasso, y el del hombrecito taciturno, solitario, que en un supermercado repleto compra una soga y un banquito al que treparse, art\u00edculos cuyo precio son registrados por la cajera sin mirarlo siquiera a la cara.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El humorista argentino, quien falleci\u00f3 este mi\u00e9rcoles, fue el creador de Mafalda, personaje que logr\u00f3 una proeza de la que pocos personajes de historieta fueron capaces: gozar a la vez de una popularidad inmensa y prestigio intelectual &nbsp; &nbsp; No es exagerado decir que la obra de Quino (1932-2020) influy\u00f3 en la vida de varias generaciones con mayor fuerza que la de cualquier otro artista de su \u00e9poca. Mafalda no s\u00f3lo era esa historieta que se le\u00eda en \u201cPrimera Plana\u201d y m\u00e1s tarde en los libritos de Ediciones de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":67751,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67750"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67750"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67752,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67750\/revisions\/67752"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67751"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}