{"id":65686,"date":"2020-08-19T12:04:48","date_gmt":"2020-08-19T15:04:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=65686"},"modified":"2020-08-19T12:04:48","modified_gmt":"2020-08-19T15:04:48","slug":"paper-del-fmi-culpa-al-mercado-y-a-macri-por-el-fracaso-economico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2020\/08\/19\/paper-del-fmi-culpa-al-mercado-y-a-macri-por-el-fracaso-economico\/","title":{"rendered":"Paper del FMI culpa al mercado y a Macri por el fracaso econ\u00f3mico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>En realidad los economistas del FMI asocian la crisis a las malas decisiones econ\u00f3micas que tom\u00f3 el gobierno de Cambiemos por una sobreestimaci\u00f3n del humor de los inversores internacionales<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Reci\u00e9n salido del horno un paper del Fondo pone en tela de juicio a los gobiernos que \u201cse la creen\u201d a partir de tener niveles de primas de riesgo pa\u00eds subestimadas, poniendo en primer lugar como ejemplo el gobierno de Macri. Adem\u00e1s, en momentos en que las deudas soberanas globales escalan, en t\u00e9rminos del PBI, a picos no vistos en la historia las advertencias del FMI pueden ser una gu\u00eda para lo que viene. En particular para Argentina, sobre todo luego de que cierre finalmente la reestructuraci\u00f3n de la deuda y tenga que sentarse a negociar con el Fondo. Porque el paper \u201cInvestor Sentiment, Sovereign Debt Mispricing, and Economic Outcomes (Sentimiento de los inversores, mala valoraci\u00f3n de la deuda soberana y resultados econ\u00f3micos) \u201c de los economistas Ramzy Al-Aminey and Tim Willems, pone precisamente como ejemplo al caso argentino.<\/p>\n<p>El estudio pone foco en el hecho de que a veces los inversores sobreestiman las perspectivas de un pa\u00eds y financian endeudamientos a tasas que se consideran bajas dados sus fundamentos macroecon\u00f3micos. A esto lo consideran como un Caballo de Troya. Lo mismo vale respecto de las consecuencias adversas derivadas de la fijaci\u00f3n de precios incorrectos de los activos del sector privado (como las hipotecas de alto riesgo). \u201cEsto puede suceder, por ejemplo, cuando los inversores se muestran optimistas sobre el futuro del pa\u00eds, un sentimiento que a menudo se extiende al gobierno del pa\u00eds y sus ciudadanos. Sin embargo, en marcado contraste con estas expectativas, encontramos que los episodios de ca\u00edda de los diferenciales soberanos a niveles inexplicablemente bajos, son a menudo presagios de futuras dificultades econ\u00f3micas\u201d, se\u00f1alan los autores al comienzo.<\/p>\n<p>Si bien el costo al que los soberanos pueden pedir prestado en los mercados internacionales var\u00eda mucho en el tiempo y el espacio, gran parte de esa heterogeneidad se debe a la variaci\u00f3n de los fundamentos, por lo que los pa\u00edses pueden endeudarse a una tasa m\u00e1s baja cuando tienen pol\u00edticas y amortiguadores m\u00e1s s\u00f3lidos, m\u00e1s all\u00e1 del entorno externo. \u201cSin embargo, una parte sustancial de la heterogeneidad de la dispersi\u00f3n es dif\u00edcil de explicar por los fundamentos y parece impulsada por el sentimiento que rodea a un pa\u00eds (a menudo relacionado con las expectativas sobre el futuro del mismo)\u201d, explica los autores y toman el caso argentino, como ejemplo\u201d, para lo cual ir\u00f3nicamente recurren al \u201cmea culpa\u201d de Federico Sturzenegger (\u201cMacri\u2019s Macro: The Meandering Road to Stability and Growth\u201d) en el sentido de que en parte imperaba el esp\u00edritu de que \u201cahora venimos nosotros y van a llover las inversiones\u201d. \u201cTomemos a Argentina, a fines de 2015, la poblaci\u00f3n eligi\u00f3 a Mauricio Macri como su nuevo presidente. Esto gener\u00f3 entusiasmo entre los inversores internacionales, quienes vieron a Macri como un reformador favorable al mercado. Con tan altas esperanzas, los inversores estaban ansiosos por otorgar pr\u00e9stamos a Argentina -lo que permit\u00eda al pa\u00eds evitar el ajuste fiscal y, en cambio, satisfacer sus necesidades de financiamiento mediante la emisi\u00f3n de u$s56.000 millones (9% del PBI de 2017) en deuda externa entre enero de 2016 y junio de 2018- en parte incluso mediante la colocaci\u00f3n de un bono sin precedentes a 100 a\u00f1os. Sin embargo se hizo cada vez m\u00e1s dif\u00edcil racionalizar estas condiciones benignas de endeudamiento basadas en los fundamentos existentes (en contraposici\u00f3n a las expectativas sobre los futuros) y pronto el sentimiento se agri\u00f3. Las reformas de Macri no trajeron las mejoras inmediatas que los inversores (y los argentinos) esperaban, lo que finalmente hizo que Argentina perdiera el acceso a los mercados internacionales -lo que llev\u00f3 al pr\u00e9stamo m\u00e1s grande en la historia del FMI en julio de 2018, seguido de un proceso de reestructuraci\u00f3n que involucr\u00f3 u$s65.000 millones. En deuda externa\u201d, destacan.<\/p>\n<p>Los autores, claro, para alivianar las tintas se\u00f1alan que \u201cde ninguna manera Argentina es la \u00fanica en esto\u201d y citan tambi\u00e9n, m\u00e1s escuetamente, los casos de Mozambique (En 2014, era una econom\u00eda pujante que crec\u00eda a tasas chinas y el off-shore gas promet\u00eda riquezas, los inversores eran optimistas y compraron millones en bonos; el resto es historia, los bonos no se pagaron) y de los pa\u00edses del sur de Europa en los 2000 (pudieron obtener pr\u00e9stamos a tasas similares a las de Alemania con la expectativa de una convergencia econ\u00f3mica futura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La sorpresa<\/strong><\/p>\n<p>Pero en todos estos casos, adem\u00e1s del argentino, los autores se\u00f1alan que cuando se abre una ventana de endeudamiento barato, los pa\u00edses pueden sentirse tentados (o ser aconsejados) para aprovechar la oportunidad y gastar mucho -a menudo en una combinaci\u00f3n de inversi\u00f3n p\u00fablica y consumo p\u00fablico-. Pero cuando esos bonos posteriormente alcanzan la madurez a\u00f1os despu\u00e9s, la realidad no es la esperada, el spread no es el mismo y financiar el bono resulta demasiado caro, creando dificultades econ\u00f3micas. Afirman adem\u00e1s que los diferenciales soberanos normalmente no se comportan bien como predictores de crisis. Por ello, recomiendan que los pa\u00edses no deber\u00edan depender demasiado de los niveles de diferenciales al determinar su estrategia fiscal, los fundamentos subyacentes tambi\u00e9n deben formar las pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Los economistas llegaron a estas conclusiones mediante dos regresiones econom\u00e9tricas, una regresi\u00f3n de los diferenciales sobre los fundamentos para descubrir una relaci\u00f3n promedio seg\u00fan la cual se valora la deuda soberana, y una de segunda etapa que indica dificultades futuras como desaceleraci\u00f3n del crecimiento y crisis despu\u00e9s de un retraso de varios a\u00f1os. Pero no todo es culpa de los inversores y analistas que llegan a valuar err\u00f3neamente los spread soberanos al \u201ccomprar narrativas sobre el futuro que conducen a una perspectiva \u201cirracionalmente exuberante\u201d, sino tambi\u00e9n, en parte, son responsables las agencias calificadoras, que, seg\u00fan los autores, a veces son \u201cinfluidas\u201d por los gobiernos a mejorar los ratings para obtener menores costos de financiamiento.<\/p>\n<p>Ramzy Al-Aminey and Tim Willems concluyen que \u201cel optimismo indebido en torno a un pa\u00eds tiende a ir seguido de resultados econ\u00f3micos adversos (menor crecimiento econ\u00f3mico y, con mayor retraso, mayor incidencia de crisis fiscales).Hay una fuerte evidencia de que el sentimiento afecta el ciclo econ\u00f3mico, con oleadas de optimismo indebido que a menudo conducen a da\u00f1os econ\u00f3micos m\u00e1s adelante. Al mismo tiempo, nuestros resultados implican que los \u201cbond vigilantes\u201d no deben perder de vista los fundamentos (tanto por su propio bien como por el de los pa\u00edses prestatarios), especialmente frente a narrativas optimistas sobre el futuro de un pa\u00eds\u201d. \u201cNuestros resultados sugieren que los episodios durante los cuales un pa\u00eds se encuentra en condiciones de endeudarse a tasas bajas dadas las bases, en realidad pueden convertirse en un regalo muy mitol\u00f3gico, un Caballo de Troya. Respecto de las calificadoras, se\u00f1alan que las calificaciones m\u00e1s altas no pueden sustituir a los fundamentos s\u00f3lidos en el mediano y largo plazo, mientras que pueden inducir un sobreendeudamiento perjudicial mientras se descuenta el diferencial. La disponibilidad de financiamiento tambi\u00e9n podr\u00eda enmascarar ineficiencias y ganar tiempo a los pa\u00edses, permiti\u00e9ndoles posponer las reformas necesarias. El sentimiento alcista tambi\u00e9n puede proporcionar una falsa sensaci\u00f3n de seguridad que conduce a pol\u00edticas m\u00e1s riesgosas en otras \u00e1reas, por ejemplo, mediante la relajaci\u00f3n injustificada de la regulaci\u00f3n macroprudencial o mediante la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas m\u00e1s populistas, que son m\u00e1s f\u00e1cil de financiar cuando el sentimiento es positivo. Cuando el pa\u00eds los fundamentales se ponen al d\u00eda y difunden el descuento desaparece, es probable que el pa\u00eds tenga dificultades para adaptarse a su nueva realidad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En realidad los economistas del FMI asocian la crisis a las malas decisiones econ\u00f3micas que tom\u00f3 el gobierno de Cambiemos por una sobreestimaci\u00f3n del humor de los inversores internacionales &nbsp; &nbsp; Reci\u00e9n salido del horno un paper del Fondo pone en tela de juicio a los gobiernos que \u201cse la creen\u201d a partir de tener niveles de primas de riesgo pa\u00eds subestimadas, poniendo en primer lugar como ejemplo el gobierno de Macri. Adem\u00e1s, en momentos en que las deudas soberanas globales escalan, en t\u00e9rminos del PBI, a picos no vistos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":65687,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65686"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65686"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65686\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65688,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65686\/revisions\/65688"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65687"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}