{"id":46913,"date":"2019-06-24T10:46:56","date_gmt":"2019-06-24T13:46:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=46913"},"modified":"2019-06-24T10:46:56","modified_gmt":"2019-06-24T13:46:56","slug":"cinco-lecciones-sobre-desinformacion-que-aprendimos-de-las-campanas-en-eeuu-y-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2019\/06\/24\/cinco-lecciones-sobre-desinformacion-que-aprendimos-de-las-campanas-en-eeuu-y-brasil\/","title":{"rendered":"Cinco lecciones sobre desinformaci\u00f3n que aprendimos de las campa\u00f1as en EEUU y Brasil"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>A veces las noticias enga\u00f1osas no buscan que te las creas, sino marcar agenda<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Han pasado casi dos a\u00f1os y medio desde que Donald Trump gan\u00f3\nlas elecciones en Estados Unidos y seis meses desde que Bolsonaro venciese en\nla segunda vuelta de las presidenciales brasile\u00f1as. Los an\u00e1lisis de ambas\nvictorias estuvieron acompa\u00f1ados de t\u00e9rminos como \u201cfake news\u201d,\n\u201cdesinformaci\u00f3n\u201d, \u201chechos alternativos\u201d y \u201cbulos\u201d. En este tiempo, los expertos\nhan estudiado sus estrategias de campa\u00f1a y se han publicado varias\ninvestigaciones al respecto. Estas son algunas ense\u00f1anzas que nos han dejado:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. WhatsApp es una\nfuente de informaci\u00f3n incontrolable<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una herramienta clave en la campa\u00f1a de Brasil fue WhatsApp,\ndonde se movieron millones de mensajes en los grupos. Este tipo de comunicaci\u00f3n\nes muy efectiva para distribuir mensajes falsos o incorrectos. Al ser un\nsistema cerrado -no puedes saber de qu\u00e9 se est\u00e1 hablando en los grupos a no ser\nque est\u00e9s dentro- permite que la informaci\u00f3n -la desinformaci\u00f3n, en este caso-\npueda moverse sin que haya ning\u00fan filtro period\u00edstico. Tambi\u00e9n es posible que\nuna informaci\u00f3n circule sin saber qui\u00e9n es el autor original.<\/p>\n\n\n\n<p>El ICFJ (Centro Internacional de Periodistas) realiz\u00f3 un\nestudio del uso de WhatsApp en Brasil durante los d\u00edas previos a la elecci\u00f3n,\nen el marco de su programa Truthbuzz. Una de las conclusiones fue que WhatsApp\ny otras aplicaciones de mensajer\u00eda fueron la principal fuente de informaci\u00f3n\npara casi uno de cada cuatro entrevistados (24%). El porcentaje es\npr\u00e1cticamente similar al de quienes se informaban a trav\u00e9s de p\u00e1ginas de\nnoticias (25%). Adem\u00e1s, un 36% asegur\u00f3 que enviaba o recib\u00eda noticias pol\u00edticas\npor este medio todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la primera campa\u00f1a en Espa\u00f1a en la que la que los\npartidos han incluido la mensajer\u00eda instant\u00e1nea en su estrategia de\ncomunicaci\u00f3n ya que todos los principales partidos han abierto su canal de\nWhatsApp para comunicarse con sus seguidores. La compa\u00f1\u00eda ha cerrado los\ncanales en las \u00faltimas horas, alegando que no cumpl\u00edan alguno de sus t\u00e9rminos\nde uso. Sin embargo, se trata solo de canales oficiales de los partidos. No\nexiste manera de controlar que una noticia falsa sea reenviada de grupo en\ngrupo privado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. La desinformaci\u00f3n\nno son solo mentiras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Existen noticias falsas en las que todo es enga\u00f1oso: desde\nel titular hasta la plataforma desde las que se publican, que suele tener falsa\napariencia de medio de comunicaci\u00f3n. Pero la desinformaci\u00f3n deliberada tambi\u00e9n\npuede formar parte de la estrategia pol\u00edtica de los candidatos, a trav\u00e9s de\ndeclaraciones falsas y de medias verdades. \u201cLa desinformaci\u00f3n fue una constante\ndurante la campa\u00f1a en Brasil, por parte de todos los candidatos, no solo de\nBolsonaro. Lo que pas\u00f3 es que el volumen del contenido de la extrema derecha\nfue tal que la estrategia de oposici\u00f3n a Bolsonaro no funcion\u00f3\u201d, explica Tai\nNalon, responsable del proyecto de fact checking brasile\u00f1o Aos Fatos (Los\nhechos).<\/p>\n\n\n\n<p>Nalon explica que entre las mentiras m\u00e1s repetidas estaban\nlas que sembraban dudas sobre la fiabilidad del sistema. Especialmente, se\nrepet\u00edan contenidos que provocaban desconfianza con el voto electr\u00f3nico y con\nla credibilidad de los institutos encargados de los sondeos electorales.<\/p>\n\n\n\n<p>Especialmente ocurri\u00f3 hacia el final de campa\u00f1a, cuando ya\nno hab\u00eda mucho tiempo para localizar las mentiras, desmontarlas y hacer que\nllegaran a los votantes. Por ejemplo, el d\u00eda anterior a la votaci\u00f3n se\ncomparti\u00f3 miles de veces esta imagen de Whatsapp, que mostraba resultados\nerr\u00f3neos de encuestas electorales, con los porcentajes correspondientes a\nBolsonaro estaban inflados. Estaba acompa\u00f1ada del hashtag #N\u00e3oAceitamosFraudes\n(no aceptamos fraudes) y de mensajes que suger\u00edan que era imposible que Haddad\nvenciera sin hacer trampas en el recuento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. El objetivo no\nsiempre es que lo creas, sino que hables de ello<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las noticias falsas no tienen efectos directos sobre el voto\nde cada persona que las lee. Pero hay maneras m\u00e1s sutiles de que esas noticias\ninfluyan en los electores como, por ejemplo, dirigiendo su conversaci\u00f3n. El\nestudio Partidismo, propaganda y desinformaci\u00f3n: los medios en l\u00ednea y la\nelecci\u00f3n presidencial de los Estados Unidos de 2016, del Berkman Klein Center\nfor Internet &amp; Society de la Universidad de Harvard, ha estudiado la\ninfluencia de algunos medios en la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen ejemplo fue el tema de la inmigraci\u00f3n, que Trump\nexplot\u00f3 durante la campa\u00f1a con propuestas muchas veces imposibles de cumplir,\npero que obligaban al resto a posicionarse. \u201cEl papel de Breitbart [el medio de\nultraderecha fundado por Steve Bannon, uno de los ide\u00f3logos de Trump] durante\nlas elecciones fue especialmente importante en la cobertura de la inmigraci\u00f3n.\nEn Twitter, las historias de Breitbart sobre inmigraci\u00f3n se compartieron con\nm\u00e1s del doble de frecuencia que las de The Guardian, que ocupaban el segundo\nlugar\u201d, dice el estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>En un an\u00e1lisis de los mismos autores del estudio, estos\naseguraban: \u201cSi bien la cobertura de los medios generalistas era cr\u00edtica a\nmenudo, no dejaba de girar en torno a la agenda establecida por la esfera\nmedi\u00e1tica de derecha: la inmigraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. Por muy\ndisparatado que parezca, hay gente que puede cre\u00e9rselo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pizzagate podr\u00eda parecer un nombre rid\u00edculo incluso para una\nteor\u00eda de la conspiraci\u00f3n. Se trata de una invenci\u00f3n sobre una supuesta red de\npederastia, secuestros e incluso sacrificios de ni\u00f1os en honor al demonio que\nsupuestamente ocurr\u00edan en la parte trasera de una pizzer\u00eda en Washington.\nVarias p\u00e1ginas vinculadas a las extrema derecha vincularon al jefe de campa\u00f1a\nde Hillary Clinton con esta supuesta trama.<\/p>\n\n\n\n<p>Sonaba tan irreal que incluso podr\u00eda hacer gracia. Pero dej\u00f3\nde hacerla cuando un tipo llamado Edward Welch irrumpi\u00f3 en la pizzer\u00eda Comet\nPing Pong de Washington para \u201cautoinvestigar\u201d el asunto armado con un rifle de\nasalto y dispar\u00f3 contra la clientela. Afortunadamente, no hubo heridos y,\ntambi\u00e9n afortunadamente, es un caso extremo.<\/p>\n\n\n\n<p>A menor escala, hay otros bulos que recuerdan que hay gente\ndispuesta a creerse cualquier bulo. Uno de los cl\u00e1sicos es el del supuesto\ncargamento de frutas contagiadas de SIDA, que reaparece cada cierto tiempo en\nredes sociales. Una de sus versiones, la de las naranjas provenientes de Libia,\nse comparti\u00f3 en dos semanas m\u00e1s de 800.000 veces en Facebook.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. Rectificar puede\nser de sabios, pero olvidar es otra cosa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Compartir un bulo solo necesita un gesto (apretar un bot\u00f3n)\npero compartir un desmentido cuesta mucho m\u00e1s. Por un lado, supone que la\npersona que ayud\u00f3 a propagar la mentira reconozca que estaba equivocada. Y\nluego, que haga el esfuerzo de reconocerlo ante sus amigos y contactos.<\/p>\n\n\n\n<p>En las elecciones brasile\u00f1as, en Facebook se compartieron al\nmenos 3,8 millones de veces, seg\u00fan las cifras de Aos Fatos. Para esta campa\u00f1a\nen Espa\u00f1a (y de cara a las elecciones europeas de mayo), Facebook ha organizado\nun programa de verificaci\u00f3n que avisa a los usuarios de que el enlace que est\u00e1\na punto de compartir es dudoso o falso. Cuando esto ocurre, la plataforma\nofrece a los usuarios la explicaci\u00f3n de alguno de sus verificadores. En Espa\u00f1a,\neste trabajo corre a cargo de AFP, Maldita y Newtral. Pero es solo una advertencia:\nsi el usuario sigue queriendo compartirlo, puede hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>ncluso una vez que el bulo ha sido desmentido, es muy\ndif\u00edcil que no quede algo en el recuerdo. O en Google. Si ahora mismo alguien\nbusca la falsa agresi\u00f3n a tres mujeres en Palma, uno de los bulos m\u00e1s\ndifundidos \u00faltimamente, ver\u00e1 que hay que bajar hasta el cuarto resultado para\nllegar a la rectificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn Aos Fatos, aprendimos que el objetivo del fact checking\nno es solo desmentir bulos puntuales, sino que hay que hacerlo con el objetivo\nde recordar constantemente a la gente que no pueden confiar en cada informaci\u00f3n\nque se encuentran en redes sociales\u201d, explica Tai Nalon.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Consejos para\nintentar luchar contra la desinformaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante esta campa\u00f1a electoral veremos algo que est\u00e1\nocurriendo a nivel global: pr\u00e1cticamente, tras cada afirmaci\u00f3n de los\ncandidatos hay una r\u00e9plica que se encarga de comprobar si es cierto lo que dice\ny, en caso de que no sea as\u00ed, de desmentir y ofrecer el dato correcto. Las\nplataformas de fact checking tambi\u00e9n, como Maldito Bulo. Pero, adem\u00e1s de esas\nplataformas, existen una serie de pautas para que cada uno intente identificar\nun contenido sospechoso: <\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si la noticia no resulta familiar de algo, quiz\u00e1 sea un\nbulo que cada cierto tiempo vuelve a compartirse.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si es demasiado buena para ser verdad, es mejor sospechar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; Hay que desconfiar\nde un pantallazo que llega que WhatsApp o por redes sociales. Si no va\nacompa\u00f1ado de un enlace en el que poder comprobar si es cierto, puede que sea\nun montaje.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Lo m\u00e1s importante es intentar identificar la fuente\noriginal: si no cita fuentes o la informaci\u00f3n viene de \u201cun amigo de un amigo\u201d,\nes probable que no sea cierto.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Atenci\u00f3n al aspecto. Muchas webs de contenido falso juegan\na tener un nombre o una est\u00e9tica similar al de medios de comunicaci\u00f3n\nconocidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces las noticias enga\u00f1osas no buscan que te las creas, sino marcar agenda Han pasado casi dos a\u00f1os y medio desde que Donald Trump gan\u00f3 las elecciones en Estados Unidos y seis meses desde que Bolsonaro venciese en la segunda vuelta de las presidenciales brasile\u00f1as. Los an\u00e1lisis de ambas victorias estuvieron acompa\u00f1ados de t\u00e9rminos como \u201cfake news\u201d, \u201cdesinformaci\u00f3n\u201d, \u201chechos alternativos\u201d y \u201cbulos\u201d. En este tiempo, los expertos han estudiado sus estrategias de campa\u00f1a y se han publicado varias investigaciones al respecto. 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