{"id":41436,"date":"2019-03-07T11:24:54","date_gmt":"2019-03-07T14:24:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=41436"},"modified":"2019-05-06T20:57:17","modified_gmt":"2019-05-06T23:57:17","slug":"8m-sin-voluntad-politica-el-patriarcado-no-se-va-a-caer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2019\/03\/07\/8m-sin-voluntad-politica-el-patriarcado-no-se-va-a-caer\/","title":{"rendered":"8M: sin voluntad pol\u00edtica el patriarcado no se va a caer"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>En Argentina el feminismo es palabra corriente desde que el grito por Ni Una Menos estall\u00f3 en el a\u00f1o 2015. Tras esa fecha emblem\u00e1tica, numerosas movilizaciones comenzaron a quebrar estructuras y a convocar a diferentes generaciones de mujeres, lesbianas, travestis y trans. Esa visibilizaci\u00f3n irrumpi\u00f3 en cada espacio donde la pol\u00edtica parec\u00eda ajena. Sin embargo, entre aquella fecha y la actualidad, las pol\u00edticas estatales para fomentar la igualdad y luchar contra la violencia de g\u00e9nero se desentendieron de los reclamos que tomaron las calles y que buscan derribar el sistema patriarcal<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil separar cuidadosamente los acontecimientos que llevaron al estado actual de las cosas: somos parte de una \u00e9poca en la que la necesidad de transformaci\u00f3n atraviesa espacios y generaciones, se instala para replantear estructuras y cuestionarlo todo de ra\u00edz. La genealog\u00eda es larga y sinuosa, cuidadosamente construida por el trabajo constante del feminismo, que teje redes de contenci\u00f3n para reclamar la libertad desde lo colectivo. Traza un camino hist\u00f3rico, marcado por un punto de inflexi\u00f3n a partir del cual las consignas se multiplican en las calles. La primera marcha por Ni Una Menos, all\u00e1 por aquel 3 de junio de 2015, fue un salto hist\u00f3rico que sent\u00f3 las bases para hacer posible mucho de lo que vino despu\u00e9s, como el Primer Paro Internacional de Mujeres.<\/p>\n<p>En 2017, el 8 de marzo se resignific\u00f3 convirti\u00e9ndose por primera vez en la historia en una instancia que se multiplic\u00f3 en sesenta pa\u00edses de todo el mundo. En Argentina, la lucha hab\u00eda comenzado en octubre de 2016, con el Paro Nacional de Mujeres convocado luego del femicidio de Luc\u00eda P\u00e9rez en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. \u201cSi nuestras vidas no valen, produzcan sin nosotras\u201d fue el lema que encabez\u00f3 la jornada y que prepar\u00f3 el escenario para evidenciar la correlaci\u00f3n entre la violencia de g\u00e9nero y la desigualdad econ\u00f3mica. Para el mes de marzo, la herramienta del paro fue redefinida al ser tomada por aquel sector desestimado de la fuerza productiva: las mujeres no solo fueron relegadas hist\u00f3ricamente dentro de los gremios, sino tambi\u00e9n al ocupar tareas dom\u00e9sticas y de cuidado no reconocidas ni remuneradas.<\/p>\n<p>Desde entonces, el poder de la movilizaci\u00f3n expandi\u00f3 los l\u00edmites de los movimientos feministas, masificando las demandas y desafiando el sentido com\u00fan patriarcal, fuertemente arraigado en todos los \u00e1mbitos sociales. As\u00ed, lo que hasta hace un tiempo se encontraba naturalizado, pas\u00f3 a ser objeto de una fuerte condena que se tradujo en acciones concretas: las denuncias por violencia simb\u00f3lica contenida en el discurso de personajes p\u00fablicos; las marchas autoconvocadas contra femicidios; el repudio a la justicia machista; el reclamo por la libertad sobre el propio cuerpo; el quiebre de estructuras herm\u00e9ticas de poder donde el abuso resultaba invisibilizado, como el f\u00fatbol, el rock y la industria del espect\u00e1culo. El cambio es progresivo, firme. A nivel social, ya no hay punto de retorno, pero a nivel pol\u00edtico hay fuertes resistencias y retrocesos que no se pueden eludir a la hora de dar un golpe certero al c\u00edrculo de violencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los cuerpos que pagan el ajuste<\/strong><\/p>\n<p>Si bien la concientizaci\u00f3n sobre la violencia contra las mujeres permiti\u00f3 visibilizar la desigualdad en clave econ\u00f3mica, en el d\u00eda a d\u00eda, son ellas quienes m\u00e1s cargan la crisis social en sus cuerpos. Desde la llegada al poder del Gobierno de Cambiemos en 2015, el ajuste no solo golpe\u00f3 cada vez m\u00e1s duro a los sectores vulnerables de la sociedad, sino que adem\u00e1s profundiz\u00f3 la brecha de g\u00e9nero, limitando la autonom\u00eda y el poder de decisi\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n<p>El brutal empobrecimiento de las condiciones econ\u00f3micas y materiales las afecta particularmente en una sociedad en la que los roles de g\u00e9nero determinan una asimetr\u00eda en las tareas de cuidado. El tiempo dedicado a las tareas del hogar, no reconocido socialmente ni tampoco remunerado, implica que las mujeres vean afectadas sus oportunidades de inserci\u00f3n laboral y profesional, teniendo que aceptar en muchos casos trabajos precarizados y mal pagos, o incluso teniendo que realizar una doble jornada laboral para dedicarse a estas ocupaciones. Este dato fue corroborado por la primera encuesta realizada por el INDEC sobre Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo.<\/p>\n<p>En medio de un contexto de protesta y descontento social creciente, en diciembre de 2017, la C\u00e1mara de Diputados y de Senadores de la Naci\u00f3n aprobaron la Ley de Reforma Previsional. Esta normativa redujo el porcentaje de ingresos de las personas que cobrar\u00e1n una pensi\u00f3n o jubilaci\u00f3n por parte del Estado. La decisi\u00f3n tambi\u00e9n agudiz\u00f3 la brecha de g\u00e9nero: el 62% de las personas jubiladas son mujeres y, en su mayor\u00eda, cobran un haber m\u00ednimo que en el d\u00eda de hoy est\u00e1 cada vez m\u00e1s lejos de la canasta de bienes y servicios b\u00e1sicos. A su vez, de acuerdo a lo explicado por la organizaci\u00f3n Econom\u00eda Femini(s)ta, se estima que, en t\u00e9rminos generales, las mujeres cobran 24,5 % menos de jubilaci\u00f3n que los hombres dados factores como la brecha salarial y la precarizaci\u00f3n laboral a la que conduce la ocupaci\u00f3n en tareas dom\u00e9sticas por las que no se obtiene remuneraci\u00f3n a cambio.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2018, con la decisi\u00f3n del gobierno de Mauricio Macri de firmar el mayor endeudamiento de un estado soberano en la historia del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la posterior votaci\u00f3n de un presupuesto a medida de los designios de dicho organismo, ha quedado demostrado que las prioridades del Ejecutivo se encolumnan detr\u00e1s de los acreedores internacionales y no de las necesidades de su pueblo. El compromiso firmado por el gobierno y el FMI para que las mujeres argentinas \u201cpuedan desarrollar todo su potencial\u201d (a trav\u00e9s de una reforma del sistema tributario, la promoci\u00f3n de paga y licencias igualitarias y la lucha contra la violencia de g\u00e9nero) suena alentador en la teor\u00eda, pero ninguno de estos puntos parece estar en la agenda del \u00faltimo a\u00f1o de gobierno de Cambiemos.<\/p>\n<p>El presupuesto anual es la principal herramienta del Estado para proyectar pol\u00edticas p\u00fablicas futuras y, en el caso de la violencia de g\u00e9nero, permite planificar pol\u00edticas de prevenci\u00f3n y asistencia para limitar los alcances de la violencia machista, patriarcal y femicida. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os se evidenci\u00f3 la falta de inter\u00e9s del gobierno en las pol\u00edticas de g\u00e9nero: a\u00f1o tras a\u00f1o las partidas espec\u00edficas para el \u00e1rea disminuyen o son subejecutadas. En 2018, por ejemplo, s\u00f3lo se ejecut\u00f3 el 58% del monto aprobado para programas que tienen un impacto positivo en la disminuci\u00f3n de las brechas de g\u00e9nero. Para el 2019, el Centro de Econom\u00eda Pol\u00edtica Argentina (CEPA) se\u00f1ala una ca\u00edda real del 19,1% en el conjunto de las partidas presupuestarias claves en el logro de la igualdad de g\u00e9nero con respecto al Presupuesto 2018. El total del gasto orientado con objetivos expl\u00edcitos de g\u00e9nero es de 4.623 millones de pesos, lo que representa s\u00f3lo el 0,11% del gasto total. Adem\u00e1s, se estima destinar apenas un mill\u00f3n de pesos para reducir la brecha salarial.<\/p>\n<p>En este sentido, la partida asignada al Instituto Nacional de las Mujeres, organismo rector de las pol\u00edticas de g\u00e9nero, se reduce a casi el 20% en el presupuesto asignado; se rebaja a un 44% el programa de ayuda social \u201cHacemos futuro juntas\u201d para mujeres en el \u00e1mbito laboral. El presupuesto otorgado a las l\u00edneas telef\u00f3nicas que trabajan para recepcionar las denuncias de violencia de g\u00e9nero, como la 137, sufren una p\u00e9rdida del 24% entre lo asignado en 2018 y 2019. Estos \u00faltimos n\u00fameros desarrollados por el Equipo Latinoamericano de Justicia y G\u00e9nero (ELA) muestran que las pol\u00edticas p\u00fablicas est\u00e1n lejos de pensar y trabajar por los reclamos sociales del colectivo que incluye a ni\u00f1as, adolescentes, mujeres, lesbianas, trans y travestis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una Justicia patriarcal y un Estado ausente<\/strong><\/p>\n<p>Pasaron poco m\u00e1s de dos meses del 2019 y ya se cometieron m\u00e1s de 30 femicidios, nada extra\u00f1o seg\u00fan las estad\u00edsticas existentes: a pesar de la visibilizaci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero, los casos de mujeres asesinadas no han disminuido. Seg\u00fan el Registro Nacional de Femicidios de MuMaL\u00e1, hubo 895 en los tres primeros a\u00f1os de Cambiemos en el poder (se registraron 322 casos en 2016, 298 en 2017 y 260 hasta noviembre de 2018, sumados a los 15 casos en diciembre 2015 tras la asunci\u00f3n de Macri). Estas cifras hablan de una emergencia social que, sin embargo, no ha generado movilizaci\u00f3n alguna en las pol\u00edticas p\u00fablicas del gobierno. Seg\u00fan lo establecido en el presupuesto 2019, el Estado destinar\u00e1 solo $11,36 por mujer en la aplicaci\u00f3n de la Ley de Protecci\u00f3n Integral de las Mujeres. Mientras tanto, los intereses de la deuda externa contra\u00edda con el FMI consumir\u00e1n $56 mil millones del presupuesto anual.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que se observa la falta de inter\u00e9s del Poder Ejecutivo y Legislativo en la lucha contra la violencia de g\u00e9nero, y a pesar de los cientos de movilizaciones, la Justicia sigue respondiendo a un sistema machista y patriarcal. El a\u00f1o 2018 brind\u00f3 otro ejemplo preocupante con el fallo del caso de Luc\u00eda P\u00e9rez, en Mar del Plata: los jueces desestimaron el femicidio y limpiaron de toda responsabilidad a los acusados, estigmatizando a la joven y resolviendo que su muerte hab\u00eda sido causa de un \u201caccidente\u201d ocurrido en un marco de \u201cnormalidad y naturalidad\u201d. En este sentido, la implementaci\u00f3n de la recientemente sancionada Ley Micaela, que propone capacitar obligatoriamente en perspectiva de g\u00e9nero a trabajadores y trabajadoras estatales, resulta una necesidad fundamental.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos de MuMaL\u00e1, el 82% de los casos de femicidio registrados desde el 2015 a la fecha fueron perpetrados por un integrante del c\u00edrculo \u00edntimo de la v\u00edctima y un 17% de los agresores ten\u00edan denuncias de violencia previas. La falta de velocidad de reacci\u00f3n frente a las denuncias tambi\u00e9n es responsabilidad de un Estado que deber\u00eda intervenir en las comisar\u00edas y fiscal\u00edas para facilitar a las mujeres el acceso a la Justicia. Seg\u00fan la Encuesta Nacional de Victimizaci\u00f3n publicada por el INDEC en 2017, el delito contra las personas menos denunciado es el de ofensa sexual, que s\u00f3lo es reportado en el 12,5% de los casos. De este bajo porcentaje de denuncias, un n\u00famero a\u00fan menor termina efectivamente en una condena.<\/p>\n<p>Un estudio del Ministerio P\u00fablico Fiscal analiz\u00f3 158 denuncias de violencia de g\u00e9nero y encontr\u00f3 que, tras dos a\u00f1os, solo seis casos llegaron a una condena: cinco a trav\u00e9s de juicios orales abreviados y uno luego de juicio oral. Del resto de las denuncias analizadas, la mayor\u00eda se archivaron o desestimaron. Estos datos arrojan una evidencia que el Estado no puede ignorar a la hora de prevenir la violencia de g\u00e9nero: los niveles de impunidad que se manejan en estos tipos de delitos pueden influir a la hora de decidir avanzar en un proceso judicial o no.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La negaci\u00f3n del derecho al aborto<\/strong><\/p>\n<p>El a\u00f1o 2018 estuvo atravesado por la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito. Desde enero, el debate se hizo presente en la pantalla chica, ocupando un espacio del que se encontraba vedado, y continu\u00f3 luego en las calles, con el primer pa\u00f1uelazo frente al Congreso en el mes de febrero. El proyecto por la legalizaci\u00f3n, que obtuvo media sanci\u00f3n en la C\u00e1mara de Diputados pero fue rechazado en Senadores, puso en el centro de la escena un tema que hasta el momento era considerado uno de los tab\u00faes m\u00e1s grandes sobre el cuerpo de las mujeres y personas gestantes. Aunque la despenalizaci\u00f3n social se transform\u00f3 en un hecho, la negativa en la C\u00e1mara Alta envalenton\u00f3 a los sectores conservadores, que arremetieron incluso contra derechos ya conquistados.<\/p>\n<p>La ofensiva no solo provino de organizaciones de la sociedad civil que se opusieron f\u00e9rreamente a la reforma de la Educaci\u00f3n Sexual Integral, sino tambi\u00e9n desde el interior del Estado. A fines de octubre, el Tribunal Superior de Justicia porte\u00f1o desestim\u00f3 los recursos legales presentados contra el protocolo de aborto no punible establecido en la Ciudad de Buenos Aires en 2012, por su fuerte contenido restrictivo. De quedar firme, la sentencia reestablecer\u00eda requisitos r\u00edgidos que obstaculizar\u00edan el acceso a la interrupci\u00f3n legal del embarazo (ILE). Algo similar ocurri\u00f3 en Tucum\u00e1n en el mes de noviembre, donde la Legislatura provincial introdujo un proyecto de ley para eliminar la violaci\u00f3n como causal del aborto no punible, que luego fue retirado gracias a la presi\u00f3n social.<\/p>\n<p>Los casos de m\u00e1s reciente difusi\u00f3n ocurrieron en las provincias de Jujuy y Tucum\u00e1n. En Jujuy, el pasado mes de enero, una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os violada y embarazada por su vecino de 60 solicit\u00f3 una ILE junto a su madre, pero el sistema de salud provincial obstruy\u00f3 su derecho, dilat\u00f3 los tiempos y termin\u00f3 por practicarle una ces\u00e1rea para \u201csalvar las dos vidas\u201d, mientras que el gobernador, Gerardo Morales, anunci\u00f3 que \u201cuna importante familia\u201d ten\u00eda deseos de adoptar a la beba prematura, que muri\u00f3 a las pocas horas del procedimiento. De forma similar, en febrero, en Tucum\u00e1n, se oblig\u00f3 a parir a una ni\u00f1a de 11 a\u00f1os mediante una ces\u00e1rea, a pesar de haber estado cursando un embarazo producto de una violaci\u00f3n intrafamiliar y de haber requerido la ILE correspondiente. As\u00ed, los gui\u00f1os conservadores al interior de las instituciones estatales configuran un panorama m\u00e1s que preocupante en la lucha por un derecho fundamental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ante la brutalidad, un Paro mundial<\/strong><\/p>\n<p>Las mujeres, lesbianas, travestis y trans son las que m\u00e1s sufren este sistema desigual y patriarcal, responsabilidad de un Estado ausente, acentuado por las pol\u00edticas econ\u00f3micas y por la Justicia que sigue estigmatizando y se\u00f1alando culpables. A pesar de la situaci\u00f3n de emergencia, el Gobierno vaci\u00f3 cualquier espacio que intentaba promover una soluci\u00f3n y, en el \u00faltimo a\u00f1o de su gesti\u00f3n, intenta reducir a\u00fan m\u00e1s las pol\u00edticas p\u00fablicas destinadas a dar respuestas a las hist\u00f3ricas demandas por la igualdad y contra todo tipo de violencia.<\/p>\n<p>Frente al ajuste, a la estigmatizaci\u00f3n de la Justicia, a la impunidad y al avance de los sectores conservadores y religiosos, las movilizaciones para el reclamo de pol\u00edticas p\u00fablicas y el cese de la desigualdad son cada vez m\u00e1s convocantes. Es por eso que, ante los retrocesos, se lleva adelante el Tercer Paro Internacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans en m\u00e1s de setenta pa\u00edses del mundo: un reclamo que cruza generaciones y que, en Argentina, busca interpelar a un Estado y una gesti\u00f3n que a\u00fan hace o\u00eddos sordos a pesar de que sus reclamos se volvieron parte de la agenda desde el 2015.<\/p>\n<p>Este 8M se\u00f1ala que, sin voluntad pol\u00edtica, el sistema patriarcal no solo no se va a caer, sino que seguir\u00e1 fortaleci\u00e9ndose sobre la base de los mismos conceptos arcaicos. Este Paro une en un grito colectivo las injusticias que se viven desde hace cientos de a\u00f1os, pero que se sostienen y avalan con las pol\u00edticas actuales, que perpet\u00faan la desigualdad en todos los \u00e1mbitos, y que tienen su extremo m\u00e1s cruel en los asesinatos impunes contra las mujeres, lesbianas, trans y travestis, atacadas solo por el hecho de serlo. Todas estas ausencias son las razones para seguir luchando en las calles, en el Estado y en las casas hasta que los reclamos se hagan ley.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Argentina el feminismo es palabra corriente desde que el grito por Ni Una Menos estall\u00f3 en el a\u00f1o 2015. Tras esa fecha emblem\u00e1tica, numerosas movilizaciones comenzaron a quebrar estructuras y a convocar a diferentes generaciones de mujeres, lesbianas, travestis y trans. Esa visibilizaci\u00f3n irrumpi\u00f3 en cada espacio donde la pol\u00edtica parec\u00eda ajena. 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