{"id":38253,"date":"2018-12-26T12:03:34","date_gmt":"2018-12-26T15:03:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=38253"},"modified":"2018-12-26T12:03:34","modified_gmt":"2018-12-26T15:03:34","slug":"el-tsunami-del-que-nadie-aviso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2018\/12\/26\/el-tsunami-del-que-nadie-aviso\/","title":{"rendered":"El tsunami del que nadie avis\u00f3"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>El oleaje tom\u00f3 desprevenidos a miles de personas que contin\u00faan traumatizadas ante otro posible maremoto<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una vez terminado el servicio de la cena, Aja Asmaja, uno de los camareros del Hotel Condominium Carita Beach, decidi\u00f3 salir a fumarse un cigarro en uno de los porches del complejo, un edificio de cinco pisos con envidiables vistas al estrecho de Sonda. La noche era clara y la luna iluminaba el mar. Una peque\u00f1a ola alcanz\u00f3 la escalera en la que estaba sentado y moj\u00f3 su sandalia, lo que le hizo desviar su vista del tel\u00e9fono m\u00f3vil al horizonte. &#8220;Entonces vi en la lejan\u00eda que se acercaba al hotel una ola mucho m\u00e1s grande de lo que nunca hab\u00eda visto. Empec\u00e9 a gritar como un loco: \u00a1Tsunami, tsunami!, y todos los clientes y empleados del hotel subimos a la \u00faltima planta\u201d. Cinco minutos despu\u00e9s, esa ola impact\u00f3 contra el edificio, uno de los m\u00e1s grandes de playa Carita (Indonesia), y dej\u00f3 hecha trizas toda la planta baja.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los equipos de rescate han peinado solamente una vez este hotel porque nadie muri\u00f3 all\u00ed, en gran parte gracias al aviso de Asmaja, de 34 a\u00f1os. Pero \u00e9l mismo reconoce que su suerte fue solamente eso: suerte. Y es que nadie en esta costa occidental de la isla indonesia de Java ten\u00eda idea de que a unos 50 kil\u00f3metros de distancia la actividad volc\u00e1nica del Anak Krakatoa iba a desencadenar un tsunami que ha provocado la muerte, de momento, de 429 personas. Otras 1.400 han resultado heridas y 154 m\u00e1s contin\u00faan en paradero desconocido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el hospital de Pandeglang se agolpan decenas de vecinos que no tuvieron la misma suerte que los clientes del Condominium Carita Beach, pero que al menos est\u00e1n vivos. Anhar Muhyani, profesor de 47 a\u00f1os, estaba viendo la televisi\u00f3n con su mujer en su casa cuando el agua entr\u00f3 con fuerza y se lo llev\u00f3 por delante. Tiene varias contusiones; un brazo y dos costillas rotas, porque fue embestido contra una de las paredes de la casa, o eso piensa, porque recuerda muy poco de lo que sucedi\u00f3. \u201cDe repente o\u00ed un siseo fort\u00edsimo parecido al de las serpientes. Ni siquiera pude reaccionar cuando vino el agua, que me arrastr\u00f3 hasta que no s\u00e9 c\u00f3mo me agarr\u00e9 a la rama de un \u00e1rbol que me sostuvo\u201d, explica. Su mujer falleci\u00f3 y el cuerpo fue hallado al d\u00eda siguiente en la orilla del mar. Sus dos hijos adolescentes estaban fuera de casa, como suelen hacer los s\u00e1bados por la noche, y resultaron ilesos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las autoridades indonesias han reconocido que el pa\u00eds no cuenta con un sistema de alerta de tsunamis si estos son provocados por la actividad de un volc\u00e1n. Esta \u00faltima gran ola, que ha afectado a decenas de kil\u00f3metros de costa tanto en Java como en Sumatra, fue consecuencia de una erupci\u00f3n del Anak Krakatoa, que produjo un corrimiento de tierras submarino y desplaz\u00f3 el agua de forma violenta con un oleaje que alcanz\u00f3 los tres metros de altura en algunas zonas. El volc\u00e1n sigue expulsando cenizas y genera una densa nube gris, si bien esto no se observa desde la costa de Java occidental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hubo forma ni tiempo, por tanto, de evacuar a nadie el pasado s\u00e1bado. El Gobierno indonesio, adem\u00e1s, ha reconocido que su sistema de boyas para medir los cambios bruscos del nivel del agua no est\u00e1 totalmente operativo por la falta de fondos para su mantenimiento, por un lado, y por actos vand\u00e1licos, por otro. Este mecanismo se instal\u00f3 tras el mort\u00edfero tsunami de 2004 originado en el \u00cdndico que devast\u00f3 las costas de la isla de Sumatra, especialmente la ciudad de Banda Aceh, y caus\u00f3 solamente en este pa\u00eds m\u00e1s de 120.000 muertos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde aquel episodio, los indonesios tienen m\u00e1s que clara la m\u00e1xima de que si tiembla la tierra y uno est\u00e1 cerca de la costa, hay que correr en sentido contrario al mar y refugiarse en zonas altas lo antes posible. Pero el hecho de que este \u00faltimo tsunami haya ocurrido sin un se\u00edsmo previo \u2014y que las autoridades ni siquiera se planteen formas de detectarlo en caso de que la causa sea la actividad volc\u00e1nica\u2014 ha trastocado a muchos y generado un sentimiento de indefensi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este martes, en un punto de playa Carita se observ\u00f3 durante unos minutos una subida considerable de la marea, lo que desat\u00f3 el p\u00e1nico entre algunos de los residentes que corrieron despavoridos cuesta arriba con lo puesto pese a que el Ej\u00e9rcito y voluntarios llamaban a la calma. \u201cTambi\u00e9n dijeron el s\u00e1bado que el tsunami no hab\u00eda ocurrido y que era cosa de la marea\u201d, afirma Erwin, que como otros indonesios solamente se identifica con un nombre. \u201cPero cientos de personas han muerto y nadie nos dice si estamos totalmente fuera de peligro. \u00bfQui\u00e9n me asegura que nos van a avisar a tiempo si sucede otra vez? Nadie\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dificultades<\/strong><\/p>\n<p>Los equipos de b\u00fasqueda y rescate, formados por el Ej\u00e9rcito, la Agencia Nacional de Desastres y centenares de polic\u00edas y voluntarios procedentes de varias partes del archipi\u00e9lago, se encuentran con serias dificultades para llevar a cabo su trabajo. Uno de los mayores obst\u00e1culos es la lluvia, que pr\u00e1cticamente no ha parado de caer desde que se produjo el tsunami, y en ocasiones lo hace de forma torrencial. \u201cYa de por s\u00ed es muy dif\u00edcil llegar a algunas zonas, pero a\u00fan m\u00e1s si est\u00e1 todo tan embarrado\u201d, explica Alhamdulillah Kikri, uno de los voluntarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra dificultad radica en que solamente existe una carretera principal que comunica los pueblos y ciudades costeras afectados, y est\u00e1 en ocasiones colapsada por el traj\u00edn de grandes camiones con v\u00edveres, otros m\u00e1s peque\u00f1os que trasladan a miembros de las fuerzas de seguridad o los equipos de rescate, m\u00e1s las decenas de autom\u00f3viles y motocicletas de los particulares.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El n\u00famero de desplazados, seg\u00fan el \u00faltimo recuento oficial, asciende a unas 16.000 personas. Viven en refugios improvisados, alejados de la primera l\u00ednea de mar, donde duermen al raso y se les facilita comida b\u00e1sica como fideos instant\u00e1neos o arroz. En Carita la distribuci\u00f3n de ayuda parece \u00e1gil, pero en otras \u00e1reas m\u00e1s remotas ha habido m\u00e1s problemas para hacer llegar v\u00edveres o medicinas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El oleaje tom\u00f3 desprevenidos a miles de personas que contin\u00faan traumatizadas ante otro posible maremoto &nbsp; &nbsp; &nbsp; Una vez terminado el servicio de la cena, Aja Asmaja, uno de los camareros del Hotel Condominium Carita Beach, decidi\u00f3 salir a fumarse un cigarro en uno de los porches del complejo, un edificio de cinco pisos con envidiables vistas al estrecho de Sonda. La noche era clara y la luna iluminaba el mar. 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