{"id":33646,"date":"2018-09-25T10:39:56","date_gmt":"2018-09-25T13:39:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=33646"},"modified":"2018-11-06T19:37:09","modified_gmt":"2018-11-06T22:37:09","slug":"el-lastre-de-ser-negro-y-pobre-en-la-universidad-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2018\/09\/25\/el-lastre-de-ser-negro-y-pobre-en-la-universidad-brasilena\/","title":{"rendered":"El lastre de ser negro y pobre en la universidad brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Las cuotas, las becas y los cr\u00e9ditos estudiantiles sirven para superar el primer obst\u00e1culo: el del acceso. Pero la discriminaci\u00f3n y los obst\u00e1culos permanecen<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los primeros meses de clase en la universidad fueron los m\u00e1s dif\u00edciles para Juliana do Nascimento Costa. \u201cNo me sent\u00eda c\u00f3moda. Llegaba a casa llorando porque no quer\u00eda estar all\u00ed, no me identificaba con la vida en el campus\u201d, cuenta la joven, de 21 a\u00f1os y estudiante de Cine en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica R\u00edo de Janeiro (PUC-R\u00edo), una carrera \u201cmuy elitista\u201d en la que el resto de alumnos llevan una vida muy distinta de la suya: todos han viajado al extranjero, hablan un ingl\u00e9s fluido, sus padres trabajan en grandes empresas y suelen charlar sobre cineastas, m\u00fasicos y escritores. Al principio no sab\u00eda qu\u00e9 le pasaba. Pero Costa, que es negra, poco a poco se dio cuenta de que el color de su piel ha sido determinante para que se sintiera como \u201cun pez fuera del agua\u201d en la PUC-Rio, una de las mejores y m\u00e1s caras universidades privadas de Brasil. \u201cMe identifiqu\u00e9 entonces como una mujer negra y vi lo importante que era persistir\u201d, explica. Es la primera mujer de su familia en terminar la secundaria y la segunda persona a acceder a la ense\u00f1anza superior, tras su padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Costa forma parte de una inmensa masa de personas que han accedido a la universidad brasile\u00f1a en poco m\u00e1s de una d\u00e9cada. Pese a que las mayores y mejores instituciones de educaci\u00f3n superior son p\u00fablicas y gratuitas, solo una minor\u00eda acaudalada, que estudia en caras escuelas privadas, lograba aprobar los ex\u00e1menes de acceso. Pero en los \u00faltimos tiempos el pa\u00eds latinoamericano \u2014uno de los m\u00e1s desiguales del mundo\u2014 ha aumentado las plazas en los centros p\u00fablicos y ha instaurado cuotas para alumnos negros \u2014que son la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n\u2014 y de escuelas p\u00fablicas. Tambi\u00e9n ha creado un sistema de becas y de cr\u00e9ditos estudiantiles para aquellos que optan por las instituciones privadas. Ese loable en af\u00e1n de inclusividad ha resultado en una mayor diversidad en la ense\u00f1anza superior brasile\u00f1a, pero no ha logrado todo su prop\u00f3sito. El acceso a la universidad no lo es todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los alumnos que son negros o que viven en las periferias relatan una serie de obst\u00e1culos impuestos, una vez que han accedido, por los propios centros educativos. Lucas Clementino viv\u00eda en Mesquita, una peque\u00f1a ciudad en la periferia de R\u00edo, y logr\u00f3 una beca gubernamental para estudiar Arquitectura en la PUC-Rio. \u201cTenemos una asignatura semestral que se llama Proyecto. Nos exigen una producci\u00f3n muy intensa, pero cuando todav\u00eda viv\u00eda all\u00ed tardaba m\u00e1s de tres horas en transporte p\u00fablico para llegar\u201d. Los largos traslados no han sido el \u00fanico escollo: Clementino trabaja desde los 15 a\u00f1os y tiene que compaginar los estudios con su empleo. El dinero ha sido siempre el principal problema: \u201cEl material de estudio es demasiado caro. En el \u00faltimo semestre tuve que pagar 500 reales (120 euros) solo para una asignatura\u201d, relata. Algunos profesores son comprensivos e intentan ayudar, pero otros, dice este estudiante, \u201cincentivan a los que tienen beca a abandonar la asignatura si no logran adaptarse\u201d. La \u00fanica soluci\u00f3n posible es estudiar menos asignaturas y retrasar su graduaci\u00f3n. \u201cHay una exclusi\u00f3n por clase y muchos acaban abandonando la carrera: est\u00e1 pensada para un determinado tipo de gente\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consciente de la situaci\u00f3n, Otavio Leonidio, director del sector de Arquitectura y Urbanismo de la PUC-Rio, ha puesto en marcha una bater\u00eda de cambios para atender los problemas de los alumnos afrobrasile\u00f1os o becados. \u201cAhora se permite proyectar los dibujos digitalizados, en vez de impresos en papel especial [un 80% m\u00e1s caros]. Y para los que tienen que ir en papel, estamos subvencionando el precio de la impresi\u00f3n. Tambi\u00e9n estamos haciendo un archivo con materiales que pueden ser reutilizados y hemos empezado a subvencionar los viajes de estudio\u201d. Leonidio asegura que toda la instituci\u00f3n est\u00e1 abierta a m\u00e1s cambios. \u201cHay una deuda tremenda y ya es hora de pagarla. Pero habr\u00e1 malestar, una fuerte reacci\u00f3n entre aquellos que tienen privilegios\u201d, valora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las universidades no eran ni mucho menos vistas como un lugar en los que los negros y pobres pudieran estar. \u201cCuando el statu quo empieza a cambiar con la lucha del movimiento negro y la democratizaci\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n aument\u00f3 la disputa por espacio\u201d, explica Silbio Almeida, profesor de Filosof\u00eda del Derecho en la Funda\u00e7\u00e3o Get\u00falio Vargas (FGV). Este especialista en temas raciales argumenta que los colectivos negros universitarios han aprovechado la visibilidad que les brindan las redes sociales y ya no son solamente grupos de resistencia: tambi\u00e9n reclaman transformaciones en el ambiente universitario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos estudiantes becados, negros o no, se han organizado en torno a grupos de WhatsApp y de Facebook \u2014como el Bastardos da PUC\u2014 en los que intercambiaban recomendaciones de sitios baratos para comer o hacer fotocopias. Son, definitiva, grandes redes de apoyo mutuo. Clementino tambi\u00e9n frecuenta las actividades del grupo Nuvem Negra, \u201cun espacio que acoge y fortalece los alumnos negros de la universidad\u201d, explica Ana Carolina Mattoso, de 28 a\u00f1os y doctoranda en Derecho. \u201cEs cuesti\u00f3n de articularnos pol\u00edticamente y poner en marcha una lucha antirracista dentro de la universidad\u201d, a\u00f1ade. Lucas Obalera de Deus, colega suyo de 27 a\u00f1os, argumenta que el racismo est\u00e1 institucionalizado \u201cen la ausencia de asignaturas sobre temas raciales y de profesores negros\u201d. Tambi\u00e9n en la \u201cnaturalizaci\u00f3n de que en clase muchas veces hay uno o dos alumnos negros\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El colectivo se re\u00fane semanalmente, publica un peri\u00f3dico semestral y lleva a cabo varias actividades abiertas. Organizaron una gran protesta en contra de los insultos racistas recibidos por alumnos negros en una competici\u00f3n deportiva entre universidades. Comentarios e himnos despectivos y clasistas siempre ha formado parte del cotidiano de este tipo de eventos, pero esta vez se convirti\u00f3 en un esc\u00e1ndalo: la universidad puso en marcha una comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n que no sancion\u00f3 a los culpables, pero que s\u00ed reconoci\u00f3 una alarmante falta representatividad en el centro. La Polic\u00eda tambi\u00e9n investig\u00f3 el caso, que archiv\u00f3 semanas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Escasa diversidad en las asignaturas<\/strong><\/p>\n<p>La escasa transversalidad de los temarios tambi\u00e9n ha sido motivo de queja en los \u00faltimos tiempos. \u201cQueremos cambiar las asignaturas y los planes pedag\u00f3gicos, a\u00f1adiendo asignaturas que traten de las relaciones \u00e9tnico-raciales, y que presenten una epistemolog\u00eda negra, un conocimiento negro\u201d, explica Mattoso. No hay datos sobre el porcentaje de estudiantes negros de la PUC-Rio, pero s\u00ed se sabe que solo el 4,3% de los profesores \u201486 de 1.985\u2014 lo son. \u201cLa falta de representatividad y de reflexi\u00f3n sobre temas raciales impacta directamente la formaci\u00f3n de profesionales. Por ejemplo, hace con que los jueces mantengan a una gran mayor\u00eda de personas negras en las c\u00e1rceles\u201d, a\u00f1ade Obalera de Deus.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los casos de racismo distan mucho de quedar circunscritos a instituciones privadas. Aline Ara\u00fajo Sampaio Concei\u00e7\u00e3o termin\u00f3 Derecho en la Universidade Federal Do Estado do Rio de Janeiro (UNIRIO) en 2012 \u2014cuando este centro todav\u00eda no hab\u00eda aplicado la pol\u00edtica de cupos raciales\u2014 y la discriminaci\u00f3n era parte del d\u00eda a d\u00eda. \u201c\u00c9ramos solamente cuatro negros en la clase, completamente invisibles. Aun as\u00ed, supe que llamaban a mi grupo senzala [el lugar donde dorm\u00edan los esclavos negros hasta el siglo XIX]\u201d, recuerda. \u201cSiempre dec\u00edan \u2018eres negra, pero\u2026 eres inteligente, eres currante, no eres vaga\u201d, a\u00f1ade. Un pero cl\u00e1sico en los comentarios racistas. Un d\u00eda, una profesora inform\u00f3 de una plaza en la Defensor\u00eda del Pueblo para los que quisieran hacer pr\u00e1cticas y fij\u00f3 varios requisitos, entre ellos que la persona hubiese estudiado en alguna de escuelas privadas m\u00e1s tradicionales de R\u00edo. \u201cSeg\u00fan dec\u00eda, eran los \u00fanicos que pod\u00edan escribir en portugu\u00e9s. Yo estaba entre las mejores alumnas, pero no pod\u00eda ser su becaria. Es el tipo de situaci\u00f3n que muestra el lugar de cada uno en una sociedad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las cuotas, las becas y los cr\u00e9ditos estudiantiles sirven para superar el primer obst\u00e1culo: el del acceso. Pero la discriminaci\u00f3n y los obst\u00e1culos permanecen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Los primeros meses de clase en la universidad fueron los m\u00e1s dif\u00edciles para Juliana do Nascimento Costa. \u201cNo me sent\u00eda c\u00f3moda. Llegaba a casa llorando porque no quer\u00eda estar all\u00ed, no me identificaba con la vida en el campus\u201d, cuenta la joven, de 21 a\u00f1os y estudiante de Cine en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica R\u00edo de Janeiro (PUC-R\u00edo), una carrera \u201cmuy elitista\u201d&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":33647,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33646"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33646"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33646\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33648,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33646\/revisions\/33648"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33647"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}