{"id":21679,"date":"2017-12-19T11:29:16","date_gmt":"2017-12-19T14:29:16","guid":{"rendered":"http:\/\/actualidadadiario.com\/site\/?p=21679"},"modified":"2017-12-19T11:29:16","modified_gmt":"2017-12-19T14:29:16","slug":"manu-ginobili-oda-a-la-veterania-y-la-inteligencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2017\/12\/19\/manu-ginobili-oda-a-la-veterania-y-la-inteligencia\/","title":{"rendered":"Manu Gin\u00f3bili: oda a la veteran\u00eda y la inteligencia"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Sobre esa motivaci\u00f3n invisible que es pasarse la vida rompiendo paradigmas escribe el periodista deportivo, un sabio de su oficio como esta leyenda lo es del deporte<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los que entienden de esas cosas aseguran que hay gente con una inteligencia superior. No se refieren a una diferencia sutil de coeficientes intelectuales, asunto tan obvio como la diversidad existente en la especie humana misma, sino a seres cuya capacidad mental est\u00e1 muy por encima de la media.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el prejuicio instalado en cierta parte de la intelectualidad, se presume que semejante cualidad est\u00e1 reservada para cient\u00edficos como Einstein, artistas como Da Vinci o m\u00fasicos como Mozart. Rara vez se mira al deporte, disciplina arbitraria y err\u00f3neamente encasillada en asuntos mucho m\u00e1s vinculados al sudor, los m\u00fasculos y el esfuerzo que a la capacidad creativa. O al conocimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Emanuel Gin\u00f3bili es uno de los pocos casos en los que, desde el deporte, se anuncia a los gritos que la inteligencia excepcional no es algo que el destino o la gen\u00e9tica hayan distribuido de manera discriminada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es esa, la de una capacidad intelectual muy fuera de lo normal, la faceta que asoma en la superficie cuando se piensa en Manu. Tampoco es la que se podr\u00eda considerar m\u00e1s atractiva y fascinante. Sin embargo, buena parte de aquello con lo que nos deslumbra nace seguramente en su cabeza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El deporte atraviesa una etapa asombrosa en lo que a vigencia se refiere. Probablemente, el tenis sea el caso m\u00e1s n\u00edtido al respecto: mientras que jugadores como Rafael Nadal, y especialmente Roger Federer, vuelven a adue\u00f1arse del circuito casi quince a\u00f1os despu\u00e9s de haber explotado en la cima y una d\u00e9cada despu\u00e9s de que, desde algunos rincones de la especializaci\u00f3n, se insinu\u00f3 el comienzo del camino al ocaso, son muy pocos los sub-23 que consiguen hacerles fuerza. Apenas dos exponentes de esa categor\u00eda imaginaria est\u00e1n entre los 20 mejores del mundo, algo que hace 25 a\u00f1os era moneda corriente. Tanto como que soplar 30 velitas y ser un Top Ten no llegaba siquiera a ser una rara avis. Y mientras que las dos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo pasado abundaron en adolescentes y posadolescentes ganadores de Grand Slam, para encontrar registros similares en tenistas activos hay que remontarse a t\u00edtulos ganados, justamente, por el suizo, el espa\u00f1ol, Novak Djokovic o Juan Mart\u00edn del Potro. Todos ellos, m\u00e1s Murray, Wawrinka o Cilic, protagonistas plenos en las \u00faltimas temporadas. Todos ellos, cerca o por encima de los benditos 30.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Podr\u00eda pasar d\u00edas elucubrando respecto de los motivos que producen este fen\u00f3meno, justamente en un deporte individual, en el que tu defecci\u00f3n no cuenta con compa\u00f1eros como aliados que ayuden a disimularla. Seguramente, la alimentaci\u00f3n, la gen\u00e9tica, el acceso a la informaci\u00f3n y hasta la tecnolog\u00eda deben contribuir. Pero sospecho que nada influye m\u00e1s que el cerebro, el golpe maestro que nos distingue por encima de cualquier virtud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s veterano que todos ellos, Manu demuestra que los 40 son un l\u00edmite arbitrario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su comercial m\u00e1s reciente, el mensaje gira alrededor de exigirse a uno mismo por encima de lo que te piden los dem\u00e1s (los hinchas, los sponsors, los due\u00f1os del equipo, el entrenador, los compa\u00f1eros). Est\u00e1 bien pensado; sin embargo, sospecho que el asunto va m\u00e1s all\u00e1 del compromiso con dar m\u00e1s de lo que se supone que pod\u00e9s dar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, no es de los m\u00e1s altos, ni de los m\u00e1s r\u00e1pidos, ni de los m\u00e1s goleadores, ni de los mejores defensores. S\u00ed es, como contrapeso, de los m\u00e1s veteranos. Figura entre los 20 que jugaron con mayor edad en la historia de la liga. Y es, por apenas 183 d\u00edas, el segundo m\u00e1s veterano de los que est\u00e1n vigentes. No es un detalle menor ni el de la edad ni el de su origen. No, al menos, si tu tarea es la de competir en un torneo en el que te rasp\u00e1s contra se\u00f1ores hasta 20 a\u00f1os menores, 15 cent\u00edmetros m\u00e1s altos, 20 kilos m\u00e1s pesados y que, para colmo, nacieron en la tierra en la que ser un NBA es una especie de upgrade vitalicio. \u00bfEntonces? \u00bfD\u00f3nde se esconde el secreto de semejante fen\u00f3meno?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin menospreciar ni su capacidad atl\u00e9tica ni el poder de concentraci\u00f3n ni el est\u00edmulo de esa motivaci\u00f3n invisible que es pasarse la vida rompiendo paradigmas, sospecho que nada de esto ser\u00eda posible si no fuera un sabio de su deporte. Que es en lo que le toc\u00f3 ser sabio, como en lo suyo a Einstein, Da Vinci o Mozart. De todos modos, apenas se trata de una insinuaci\u00f3n a la que me animo desde un l\u00edmite, el de la admiraci\u00f3n, y una obligaci\u00f3n: justificar la raz\u00f3n de existir de estas l\u00edneas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luego, ser\u00eda una irrespetuosidad arriesgar una respuesta con alguna aspiraci\u00f3n concluyente. M\u00e1s a\u00fan: disfruto como un chico cada vez que no consigo comprender desde la l\u00f3gica de los mortales c\u00f3mo hace alguien de su trascendencia para hacer tanto, tan bien y durante tanto tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Manu es leyenda en un deporte que ni siquiera se juega en nuestro pa\u00eds. Para que se entienda mejor: en la Argentina, y en casi todo el mundo, cuando se habla de b\u00e1squet se habla de algo totalmente distinto a lo que se juega en los Estados Unidos. Es m\u00e1s, la NBA fue un nicho superlativo, prescindente durante d\u00e9cadas, de ese juego que se juega en el denominado Mundo FIBA, del que, a partir de entrados los a\u00f1os 80, comenzaron a llegar lituanos, serbios, croatas, rusos, alemanes, espa\u00f1oles, franceses, brasile\u00f1os. O argentinos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y Gin\u00f3bili, con una impronta decididamente germinada en la extensa tradici\u00f3n bahiense -emergente de otra dimensi\u00f3n de la Generaci\u00f3n Dorada, \u00edcono seguramente irrepetible de nuestro deporte-, lleg\u00f3 a un nivel de suceso, continuidad, respeto e influencia dif\u00edcil de comparar con ning\u00fan otro exponente no nacido en los Estados Unidos. El ejemplo m\u00e1s directo -y el m\u00e1s contundente en tiempos de viralizaci\u00f3n- es el del llamado Eurostep, esa jugada que Manu lleg\u00f3 a explicar a trav\u00e9s de las redes y que gan\u00f3 un concurso en redes organizado por el canal oficial de la NBA y que, a trav\u00e9s de esa elecci\u00f3n sagrada que es la de los fans, les gan\u00f3 la pulseada a maravillas como Michael Jordan, Magic Johnson, Tim Duncan, George Gervin o Kareem Abdul-Jabbar. Dif\u00edcil encontrar un mejor ejemplo de combinaci\u00f3n entre comprensi\u00f3n del juego, lectura del momento y capacidad de improvisaci\u00f3n. Manu, inspirado, es el trago perfecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s una de las cosas m\u00e1s asombrosas de su vigencia pase, justamente, por esa capacidad para deslumbrar todav\u00eda hoy con un robo, un amague o un pase de ca\u00f1o. Imaginemos eternizar al Maradona de los mejores d\u00edas. Algo de eso hay tambi\u00e9n en esta historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De alguna manera, cada vez que una jugada suya es elegida como la destacada de la semana, cada vez que se viraliza alguna de las m\u00faltiples maravillas individuales o colectivas que perge\u00f1a, Gin\u00f3bili agranda el mito, potencia su desaf\u00edo interno y permite suponer que no existe en el deporte fuerza superior que la de sentir tan profundamente el placer por jugar. Y ganar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay quien dice que &#8220;el mejor de todos los tiempos&#8221; puede ser tantos como personas que quieran opinar sobre deporte. En mi caso, no tengo dudas de que Manu Gin\u00f3bili es el mejor, el m\u00e1s importante y m\u00e1s influyente deportista de la historia argentina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre esa motivaci\u00f3n invisible que es pasarse la vida rompiendo paradigmas escribe el periodista deportivo, un sabio de su oficio como esta leyenda lo es del deporte &nbsp; &nbsp; &nbsp; Los que entienden de esas cosas aseguran que hay gente con una inteligencia superior. No se refieren a una diferencia sutil de coeficientes intelectuales, asunto tan obvio como la diversidad existente en la especie humana misma, sino a seres cuya capacidad mental est\u00e1 muy por encima de la media. &nbsp; Desde el prejuicio instalado en cierta parte de la intelectualidad,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":21680,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21679"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21679"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21681,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21679\/revisions\/21681"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21680"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}