{"id":121148,"date":"2024-10-04T15:29:09","date_gmt":"2024-10-04T18:29:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/?p=121148"},"modified":"2024-10-04T15:29:09","modified_gmt":"2024-10-04T18:29:09","slug":"conflicto-entre-israel-y-hamas-traumas-y-ruinas-en-gaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/2024\/10\/04\/conflicto-entre-israel-y-hamas-traumas-y-ruinas-en-gaza\/","title":{"rendered":"Conflicto entre Israel y Ham\u00e1s: traumas y ruinas en Gaza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>La vida de los palestinos en Gaza dio un vuelco desde los ataques de Ham\u00e1s del 7 de octubre en el sur de Israel. Un a\u00f1o despu\u00e9s, gran parte de la Franja de Gaza ha sido destruida y, los residentes, est\u00e1n conmocionados<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;El 7 de octubre nos despertamos con el ruido de los misiles. El sonido era terrible, la situaci\u00f3n era terrible, y empezamos a mirar las noticias y nos enteramos de lo que pas\u00f3&#8221;, dijo a DW Warda Younis a trav\u00e9s de un mensaje de texto, desde el norte de Gaza. &#8220;A partir de ese d\u00eda comenz\u00f3 el miedo m\u00e1s profundo y nunca desapareci\u00f3&#8221;, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Desde los ataques de Ham\u00e1s del a\u00f1o pasado en el sur de Israel, nada ha sido igual para los residentes de la Franja de Gaza. Hasta entonces, Israel y Egipto hab\u00edan controlado estrictamente las fronteras del enclave. Pero en las primeras horas del 7 de octubre, militantes liderados por Ham\u00e1s lanzaron una oleada de cohetes y traspasaron las vallas fronterizas, arrasando comunidades y bases militares en el sur de Israel.<\/p>\n<p>Alrededor de 1.200 personas murieron en el ataque, y los militantes islamistas secuestraron a 250 personas en Gaza.\u00a0 El Ej\u00e9rcito israel\u00ed tom\u00f3 represalias el mismo d\u00eda, con intensos ataques a\u00e9reos y de artiller\u00eda en todo el enclave palestino.<\/p>\n<p>&#8220;Perd\u00ed a mi mejor amiga el tercer d\u00eda de la guerra. Su casa fue totalmente bombardeada y recuerdo haber quedado muy impactada. Fue mentalmente agotador&#8221;, dijo Younis, que viv\u00eda en el s\u00e9ptimo piso de un edificio de apartamentos en Sheikh Radwan, un barrio en el norte de la ciudad de Gaza.<\/p>\n<p>Gaza est\u00e1 familiarizada con los conflictos, ya que Israel y Ham\u00e1s ya han librado cuatro guerras anteriores desde 2007. Pero muchos no esperaban que la guerra durara tanto ni fuera tan devastadora.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Ministerio de Salud de Gaza, que no distingue entre civiles y combatientes, m\u00e1s de 41.400 personas han muerto en el enclave en el \u00faltimo a\u00f1o. Otras 96.000 personas han resultado heridas y por lo menos 10.000 est\u00e1n desaparecidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ayuda limitada a Gaza: &#8220;Comimos hojas de \u00e1rboles y hierba\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Los suministros en el enclave se agotaron r\u00e1pidamente en las primeras semanas de la guerra cuando Israel llev\u00f3 a cabo un asedio total. Durante meses, las Naciones Unidas dijeron que las agencias humanitarias advirtieron sobre una hambruna inminente en el norte de la Franja de Gaza, afirmaci\u00f3n que las autoridades israel\u00edes han negado.<\/p>\n<p>Younis dijo que no pudo encontrar harina ni pan durante ese tiempo. &#8220;Llegamos a tal punto que hasta comimos hojas de \u00e1rboles y pasto. Nunca imaginamos en nuestras vidas que esto se pudiera comer&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Cuando los primeros convoyes de ayuda llegaron al norte, ella fue testigo de la violencia y las muertes, mientras la gente luchaba por conseguir comida y ayuda. Durante un tiempo, las agencias humanitarias internacionales restablecieron los lanzamientos desde el aire, ya que la presi\u00f3n internacional no logr\u00f3 convencer a Israel de que abriera m\u00e1s pasos fronterizos para entregar ayuda.<\/p>\n<p>&#8220;Sol\u00eda ir todos los d\u00edas a donde se lanzaba ayuda desde globos&#8221;, dijo Younis. &#8220;Corr\u00eda para conseguir algo y, al final, no consegu\u00ed nada porque hab\u00eda matones controlando todo&#8221;, lament\u00f3. Seg\u00fan ella, desde entonces ha mejorado la disponibilidad de alimentos, pero su miedo y su exposici\u00f3n diaria a la muerte persisten.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8220;La mayor\u00eda de la gente est\u00e1 profundamente traumatizada&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>En los \u00faltimos 12 meses, Younis y sus tres hijos adolescentes han sido desplazados nueve veces. Ella, como muchas otras personas en Gaza, ha perdido la noci\u00f3n del tiempo mientras busca constantemente refugio.<\/p>\n<p>A mediados de octubre de 2023, el Ej\u00e9rcito de Israel orden\u00f3 a la poblaci\u00f3n del norte de Gaza que huyera hacia el sur. Sin embargo, Younis decidi\u00f3 quedarse donde estaba a pesar de tener familiares que la alojar\u00edan a ella y a sus hijos en Khan Younis, una ciudad a unos 8 kil\u00f3metros de la frontera de la Franja de Gaza con Egipto.<\/p>\n<p>El norte de la Franja de Gaza est\u00e1 ahora casi completamente aislado del corredor Netzarim, una carretera con puestos de control militares, en manos israel\u00edes. La mayor\u00eda de los 2,2 millones de habitantes del enclave est\u00e1 ahora desplazada y hacinada en el sur de la Franja de Gaza. Muchos dependen de la ayuda y las organizaciones ben\u00e9ficas, seg\u00fan las agencias humanitarias.<\/p>\n<p>Amjad Shawa siempre ha trabajado en el sector humanitario como director de PNGO, un grupo que representa a las ONG palestinas. Despu\u00e9s de ser desplazado, instal\u00f3 una nueva oficina en Deir al Balah, una ciudad en el centro de la Franja de Gaza, como punto de encuentro para las agencias humanitarias, para que usen Internet y tengan un techo bajo el que trabajar. Como muchos otros palestinos, no quer\u00eda abandonar su casa y su oficina en Gaza hasta que llegaron las \u00f3rdenes de evacuaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito israel\u00ed el 13 de octubre.<\/p>\n<p>&#8220;Dud\u00e9 si irme, pero lo hicimos por la presi\u00f3n de mi familia&#8221;, dijo Shawa a DW. &#8220;Les estaba diciendo que ser\u00eda s\u00f3lo por unas pocas horas y que regresar\u00edamos. No me llev\u00e9 nada de la casa, creyendo que regresar\u00edamos pronto. Esas pocas horas, esos pocos d\u00edas se convirtieron en un a\u00f1o&#8221;, explic\u00f3.<\/p>\n<p>Calcula que alrededor de un mill\u00f3n de personas se est\u00e1 refugiando en Deir al Balah; muchas de ellas viven en tiendas de campa\u00f1a o refugios improvisados, hechos de lonas y pl\u00e1stico. Otros han encontrado apartamentos o se est\u00e1n quedando con familiares. &#8220;Puedo verlo en sus caras&#8221;, dijo Shawa. &#8220;La mayor\u00eda de las personas est\u00e1 profundamente traumatizada. Lo han perdido todo. Muchos han perdido a sus seres queridos. La mayor\u00eda ha perdido sus ingresos y sus hogares&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, muchos quieren regresar al norte de la Franja de Gaza, aunque hayan desaparecido sus hogares, pero eso depende de si habr\u00e1 un acuerdo de alto el fuego entre Israel y Ham\u00e1s.<\/p>\n<p>Labor humanitaria es arriesgada, pero ayuda a &#8220;crear algo de esperanza&#8221;<\/p>\n<p>Ser trabajador humanitario en Gaza es arriesgado, afirm\u00f3 Shawa. Muchos han muerto intentando ayudar a otros o han perdido a seres queridos, como muchos de su entorno.<\/p>\n<p>&#8220;No podemos &#8216;hacer frente&#8217; a esto. Y ante la ausencia de cualquier horizonte, a veces hay que crear alguna esperanza para los que est\u00e1n a tu alrededor\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, la Franja de Gaza donde naci\u00f3 y creci\u00f3 ya no existe. M\u00e1s del 60% de las viviendas de Gaza, que ya sufrieron da\u00f1os en guerras anteriores, resultaron da\u00f1adas en el conflicto actual. Escuelas, hospitales y empresas tambi\u00e9n est\u00e1n en ruinas. Las Naciones Unidas estiman que los ataques a\u00e9reos y los combates terrestres israel\u00edes han causado 40 millones de toneladas de escombros en toda la Franja de Gaza. Si bien Gaza puede reconstruirse y &#8220;el d\u00eda despu\u00e9s es muy importante&#8221;, dijo Shawa, lo m\u00e1s crucial es el presente y &#8220;seguir con vida&#8221;.<\/p>\n<p>El cooperante a\u00f1adi\u00f3 que muchos han perdido la fe en la ayuda de la comunidad internacional. &#8220;Lo que estamos presenciando tambi\u00e9n se debe al fracaso de la comunidad internacional a la hora de poner fin a esta guerra o, al menos, de proteger a los civiles&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Familias atormentadas por las p\u00e9rdidas<\/strong><\/p>\n<p>Rita Abu Sido y su familia no tuvieron esta protecci\u00f3n. Los primeros meses de la guerra siguen siendo confusos para esta joven de 27 a\u00f1os. Ahora est\u00e1 en Egipto con su hermana, Farah, donde ambas reciben tratamiento m\u00e9dico por las complejas heridas que sufrieron en Gaza. Son las \u00fanicas supervivientes de su familia m\u00e1s cercana.<\/p>\n<p>&#8220;El bombardeo ocurri\u00f3 el 31 de octubre a medianoche. Yo estaba despierta y le dije a mi hermana Farah que podr\u00edamos morir. Ella lo recuerda todo. Yo s\u00f3lo sue\u00f1o con eso&#8221;, dijo Rita por tel\u00e9fono, desde El Cairo.<\/p>\n<p>La madre de Abu Sido, sus dos hermanas menores, de 16 y 15 a\u00f1os, y su hermano peque\u00f1o, de 13, murieron esa noche en Rimal, un barrio del centro de la ciudad de Gaza. Ella y su hermana, una azafata en pr\u00e1cticas de visita en Gaza cuando estall\u00f3 la guerra, fueron trasladadas al hospital Shifa, de Gaza, sin identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Abu Sido dijo que sufri\u00f3 una convulsi\u00f3n pulmonar y quemaduras de tercer grado, y su hermana sufri\u00f3 una fractura de pelvis y lesiones en la columna. Al acercarse los combates y, debido a la gravedad de sus heridas, ambas fueron trasladadas al Hospital Europeo de Khan Yunis.<\/p>\n<p>&#8220;Mi estado psicol\u00f3gico era malo despu\u00e9s de enterarme de la p\u00e9rdida de toda mi familia. Me tom\u00f3 tiempo comprender mi entorno y mi situaci\u00f3n. Estaba agresiva y nerviosa&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Con la ayuda de amigos de la familia, las hermanas pudieron salir de Gaza a trav\u00e9s del cruce fronterizo de Rafah en febrero, para recibir tratamiento m\u00e9dico y rehabilitaci\u00f3n en Egipto. Abu Sido est\u00e1 recuperando la voz, que perdi\u00f3 durante alg\u00fan tiempo, y su hermana est\u00e1 en fisioterapia. Sin embargo, dijo que el trauma de perder a su familia la perseguir\u00e1 el resto de su vida.<\/p>\n<p>Si bien est\u00e1n a salvo en Egipto, su situaci\u00f3n es precaria. La mayor\u00eda de los habitantes de Gaza que ha podido partir hacia Egipto, no tiene estatus legal y depende del apoyo de familiares u organizaciones ben\u00e9ficas.<\/p>\n<p>A\u00fan no est\u00e1 claro si Abu Sido podr\u00e1 alguna vez regresar a Gaza, una decisi\u00f3n pol\u00edtica que ella no puede influenciar. &#8220;Regresar a Gaza parece un desaf\u00edo. Llevar\u00e1 tiempo&#8221;, afirm\u00f3. &#8220;La pr\u00f3xima generaci\u00f3n, la nuestra, debe tener la voluntad de reconstruir&#8221;, dijo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida de los palestinos en Gaza dio un vuelco desde los ataques de Ham\u00e1s del 7 de octubre en el sur de Israel. Un a\u00f1o despu\u00e9s, gran parte de la Franja de Gaza ha sido destruida y, los residentes, est\u00e1n conmocionados &nbsp; &nbsp; &#8220;El 7 de octubre nos despertamos con el ruido de los misiles. El sonido era terrible, la situaci\u00f3n era terrible, y empezamos a mirar las noticias y nos enteramos de lo que pas\u00f3&#8221;, dijo a DW Warda Younis a trav\u00e9s de un mensaje de texto, desde&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":121149,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121148"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121148"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121148\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":121150,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121148\/revisions\/121150"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/121149"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.actualidadadiario.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}