Un grupo de docentes realizó serios cuestionamientos al Operativo Aprender que se instrumenta hoy

En la provincia un grupo de docentes conformó una red para debatir el tema. Se trata de la Red de estudios, escuela, transmisión y vínculos intergeneracionales, de la que participan, entre otros, Carina Rattero, María Rosa Wetzel, Cristina Iglesias, Johana Medina, Romina Gallo y Florencia Arruga

 

 

 

 

 

Opinan: “Por las condiciones en que se establece este operativo intensivo, subyace un perfil meritocrático”, dicen acerca de la evaluación, cuyos resultados se conocerán a inicios del próximo año.

 

“Las expresiones evaluación externa y calidad educativa resuenan en nuestra historia como una cuestión ligada a fórmulas neoliberales que posicionaron a la educación como gasto, por lo cual se requiere tener un control sobre los resultados que este gasto produce”, advierten.

 

A partir del año 2000 entró en escena el Programa Internacional de Evaluación de Alumnos- comúnmente conocido como PISA- por sus siglas en inglés (Programmefor International Student Assessment).

 

Este programa evalúa áreas temáticas claves a nivel internacional y derivó en un informe con ranking en el que posiciona en el top más alto a aquellos países que han alcanzado un buen rendimiento según criterios preestablecidos. “La muestra para la confección de este tipo de análisis se efectúa por medio de pruebas estandarizadas que, pretendiendo objetividad, eliminan cualquier arista y dimensión que atente sobre esta supuesta cualidad objetiva. Durante las dos últimas décadas mucho se ha escrito sobre evaluación. Hoy entendemos la evaluación en el ámbito educativo como actividad crítica de aprendizaje, porque se asume que la evaluación es aprendizaje en el sentido que por ella adquirimos conocimientos, según Álvarez Méndez”, afirmaron.

 

“La evaluación está asociada a la negociación de criterios por parte de quienes participan en ella, los cuales deben ser transparentes, explícitos y públicos; la representación de un proceso evaluativo, no circunscripta al examen, en lugar de ubicarla como punto final irreversible que localiza errores y los califica; y un compromiso con el mejoramiento constante de la práctica educativa”, agregaron.

 

También hicieron hincapié en el título con que dieron a conocer el documento: “No debe tratarse de rendir cuentas a una administración, sino de un proceso abierto y social, en el que se diluciden intereses públicos que posibilite la construcción de conocimiento, la producción colectiva de información, que retroalimente las políticas educativas, las prácticas pedagógicas y las acciones de intervención”.

 

Es una perspectiva claramente distinta a la que se propone desde Nación. Sugieren en el texto revisar lo planteado en el Diseño Curricular de la Educación Primaria entrerriana, donde se observa que la evaluación interpela significados de los saberes disciplinares, acogiendo y amparándose en las distintas realidades que se dan en las aulas. “Cuando hablamos de enseñar, estamos haciendo un sitio para el otro ofreciéndole los medios para que pueda ocupar ese sitio, pero que pueda hacerlo en la constitución e inscripción de su diferencia”, se afirma.

 

Se preguntan si los parámetros reflejados en este operativo dan cuenta de una instancia de evaluación formativa. “Colectivamente estaremos deslegitimando los documentos provinciales para aplicar mandatos de organismos extraños”, advierten y agregan: “Programas como éstos no evalúan sino que examinan, califican y seleccionan para rankear. Partiendo del supuesto que las escuelas que logran estar por encima de la media son aquellas que brindan una educación de calidad”.

 

“Pero, ¿de qué concepción de calidad estamos hablando? Es sin dudas una calidad basada en patrones normativos que fija modelos ideales: un alumno, un docente y una escuela modelos. No encajar en estos modelos pareciera no significar otra cosa más que no ser de calidad”. Cuestionan además los métodos evaluativos que sólo se centran en lo cuantitativo dejando de lado la complejidad de la enseñanza. “En definitiva, este tipo de pruebas vuelven a instalar un imaginario de alumno en las escuelas que dista de los estudiantes con los que compartimos el quehacer educativo diario. No tiene en cuenta los diferentes contextos, las potencialidades, las luchas diarias, las problemáticas sociales, entre otras cuestiones”, definen.

 

 

 

 

Quiénes son

La red es un colectivo que reúne educadores de inicial y primaria, profesores secundarios, universitarios y estudiantes de Ciencias de la Educación que expresan su renovado compromiso y responsabilidad con la educación pública.

 

 

 

 

Sumando opiniones

“Una evaluación que no contempla a los actores del hecho educativo nunca puede ser para la mejora, esa es la primera premisa que uno enseña a cualquier alumno de formación docente”, dice el licenciado Andrés Honorio Casaretto con respecto a este operativo. Lo afirma desde la cátedra de Evaluación y Procesos Educativos de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, informó

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