El director para el hemisferio occidental del organismo, Alejandro Werner, reconoció que el país estaba en peores condiciones para enfrentar la pandemia y que apoyarán financieramente al Gobierno si logran acordar un nuevo programa
El Fondo Monetario Internacional (FMI), reconoció hoy el “fracaso” del programa anterior firmado con el Gobierno de Mauricio Macri y confirmó que negocia uno nuevo con la administración de Alberto Fernández, sobre el que espera llegar a un acuerdo para poder brindar más apoyo financiero al país.
“El fracaso pasado no tiene porqué ser determinante de los resultados futuros”, respondió el director para el hemisferio occidental del organismo, Alejandro Werner, al ser consultado sobre si esta vez las políticas recomendadas funcionarán.
En conferencia de prensa para presentar el informe sobre las perspectivas económicas de América Latina y el Caribe, Werner pidió que haya un “consenso amplio de la sociedad”, respecto a las medidas que el Fondo le pedirá al país que aplique a cambio de una renovación del préstamo stand-by de USD44.000 millones cerrado durante el macrismo.
En ese sentido, el economista argentino-mexicano admitió que el Gobierno contaba con “menos herramientas económicas” que el resto de la región para hacer frente a las urgencias que impuso la pandemia de coronavirus, en otra suerte de autocrítica en relación a las medidas recesivas que acompañaron el crédito otorgado a la gestión anterior.
La última misión del Fondo estuvo en Buenos Aires durante cinco días a principios de octubre y regresará en noviembre, confirmó el ejecutivo del organismo.
En cuanto a las proyecciones, el FMI prevé que el derrumbe de la actividad económica de la región llegue al 8,1% en 2020 -la peor de su historia- y repunte 3,6% el año que viene, en tanto para la Argentina esa cifra se ubicó en un 11,8% y 4,9%, respectivamente, peores respecto a la última actualización que había hecho el organismo.
De esta manera, la caída de la actividad para el país sería la más alta de la región después de Ecuador, Perú y Venezuela.
En ese sentido, el informe, titulado “la persistencia de la pandemia nubla la recuperación de América Latina y el Caribe”, evitó dar pronósticos para la Argentina en cuanto al déficit y la inflación, dado que “en gran medida están vinculadas a las negociaciones aún en curso sobre el programa”. De todas formas, elogió la reestructuración de la deuda externa que llevó adelante Martín Guzmán, al considerarla “exitosa”, dado que representa un alivio de USD33.000 millones en el flujo de intereses a pagar durante los próximos diez años.
Para el FMI, el impacto de la Covid-19 en América Latina y el Caribe fue mayor “debido a sus características estructurales”. “Los cierres de fronteras, los confinamientos regionales y el distanciamiento social -medidas indispensables para contener el virus- redujeron la actividad en los sectores en los que el contacto personal es intenso (como hotelería, entretenimiento y turismo”, evaluó el Fondo. En esos rubros se encuentra cerca del 45% de los trabajadores de la región, por lo que la proporción de empleados que puede hacer teletrabajo también es baja en la comparación mundial: 20%.
“Estas características, el alto grado de informalidad y pobreza, y la disminución del comercio y la turbulencia financiera provocada por la debilidad de la economía mundial, contribuyeron a un desplome histórico de la actividad”, diagnosticó el FMI.
“A diferencia de otras recesiones, el empleo disminuyó más marcadamente que el PIB en el segundo trimestre de 2020: 20% en promedio en los países más grandes, y hasta un 40% en Perú”, comparó el organismo.
