La prueba Aprender ahora se hará cada dos años. Afirman que es para que las escuelas tengan más tiempo para trabajar con los informes. Niegan que haya razones económicas en la medida
El Gobierno nacional decidió bajar la frecuencia de la evaluación de la calidad educativa y este año no medir el desempeño de los estudiantes de la secundaria. Es en el marco del “reajuste” del Operativo Aprender, cuya edición 2018 será tomada este mes en todo el país. La prueba Aprender fue creada en 2016 con el objetivo de obtener un diagnóstico sobre la calidad de los aprendizajes, para así poder mejorar en las políticas públicas educativas. Desde un inicio, el instrumento fue de carácter censal (se le toma a todos los chicos del último año de cada nivel) y anual. Pero en medio de la discusión por el ajuste presupuestario, el Gobierno ahora decidió tomar la prueba año por medio.
Desde este año, los chicos que están terminando la primaria y la secundaria participarán de la evaluación en forma alternada. Este año le toca a los de la primaria, el año que viene a los de la secundaria, y así sucesivamente. Se tomarán dos o cuatro áreas de conocimiento, aunque Lengua y Matemática siempre estarán, combinándose con otros saberes, que pueden ser Ciencias, Tecnología de la Información y la Comunicación, Ciudadanía, entre otros. Desde el Gobierno, negaron rotundamente que la decisión se deba a cuestiones económicas.
“Hay varias razones, y todas de política educativa. El cambio de frecuencia se debe a que decidimos darles más tiempo a las escuelas y las jurisdicciones para que trabajen con los resultados, con la información que provee la evaluación. Por otro lado, queremos evitar que los estudiantes se preparen para la prueba y de este modo el instrumento no refleje exactamente la calidad educativa. Además, la mayoría de los países hacen pruebas cada dos años”, dijo Elena Duro, secretaria de Evaluación Educativa.
Duro agregó que Aprender se combinará con otros instrumentos de evaluación que siguen desarrollándose en el país, como la participación en PISA, las evaluaciones de Unesco y nuevas pruebas que se tomarán sobre educación digital y ciudadanía.
