Fallo a medida de la Barrick, que reactivó mina de Veladero

La empresa derramó solución cianurada el 8 de septiembre pasado, que anunció de manera tardía. El Gobierno provincial, que primero suspendió la actividad, se mostró contento con la decisión de ayer

 

 

 

En un fallo exprés y a medida de Barrick Gold, el subrogante juez de Paz de Iglesia, Hugo Quiroga, puso fin ayer a la suspensión de la actividad en el proyecto minero de Veladero tras el accidente con solución cianurada del 8 de septiembre pasado, y permitió a la empresa la reanudación inmediata de la explotación.

 

“Sorprende la velocidad del caso, un ‘nuevo’ juez que hace menos de dos días tomó la causa es quien dice ‘se vuelve a operar'”, expresó ayer en redes sociales la Asamblea Jáchal No se Toca, quien resiste los trabajos de Barrick en Veladero, sobre todo, desde el derrame en septiembre de 2015 de un millón de litros de solución cianurada en aguas aledañas al emprendimiento minero, que también es cuestionado por su ubicación y un probable según el Gobierno nacional- choque con la Ley de Glaciares.

 

La inesperada decisión de Quiroga toma mayor relevancia por el escaso tiempo que tuvo el magistrado para analizar la causa. El juez original, Pablo Oritja, pidió licencia el viernes último por 15 días -vigente desde el lunes pasado- y fue subrogado por la jueza de Paz de Jáchal, Silvia Beatriz Rodríguez, que a su vez se corrió de sus actividades por enfermedad.

 

Así las cosas, el accidente que Barrick anunció con varios días de demora quedaron en manos de Quiroga. Sin embargo, el magistrado respondió ante el pedido de los fiscales del caso, que solicitaron anteayer que se reabriera el emprendimiento, por entender que la compañía había cumplido con las medidas de seguridad exigidas.

 

Las últimas 48 horas de la causa por el accidente contrastaron con amplitud en relación con la decisión del viernes pasado de Oritja, quien antes de entrar en licencia avaló no sólo las mejoras adicionales que solicitó la Policía Minera a la empresa, sino también el plan de trabajo sobre medidas de seguridad que el Ministerio de Minería le había pedido a la compañía.

 

Ese ministerio -es decir, el Gobierno de San Juan que comanda Sergio Uñac, quien fue el primero que desactivó de manera preventiva la explotación minera el 15 de septiembre tras el anuncio tardío de Barrick acerca del accidente- aclaró la necesidad de la instalación de cámaras de monitoreo en el valle de lixiviación -donde corre la solución cianurada- y el aumento de los puntos de control de aguas subterráneas, entre otras.

 

Ayer, las declaraciones del Gobierno se mostraron alejadas de esas sugerencias. “Es muy positivo. La mina vuelve a trabajar, la empresa vuelve a operar y lo que vamos a hacer, de ahora en adelante, es mirar el correcto cumplimiento y seguir analizando las condiciones de seguridad”, dijo Uñac junto al ministro de Minería de la Provincia, Alberto Hensel.

 

En tanto, Barrick Gold sólo se limitó a expresar que manifestó que “completó una serie de trabajos de reparación requeridos por las autoridades provinciales, con el objetivo de prevenir que un incidente similar vuelva a ocurrir”, que incluyeron “la elevación de las bermas perimetrales que rodean al valle de lixiviación”, donde corre el agua cianurada.

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