La recaudación repunta pese a que el IVA deja malas señales sobre el consumo

Los ingresos del fisco trepan por factores más relacionados con el 2025 que con la dinámica actual. Así fue las retenciones y Ganancias explicaron la mejora de en torno al 0,8% real. El IVA DGI y el impuesto al cheque cayeron

 

 

La recaudación tributaria anotó su cuarto mes consecutivo de recuperación interanual, gracias a la baja base de comparación que había dejado el adelantamiento de exportaciones en septiembre del 2025, por el programa de retenciones al 0%, y también gracias al impulso de Ganancias, que anotó una suba real del 16,9% anual, también explicado por lo ocurrido el año pasado. Así, la recaudación tributaria mejoró un 0,8% real interanual, si se toma como válida la proyección de inflación del 1,8% que dejó el top 10 de consultoras y bancos de la city, según el último REM del BCRA. Hubo malas señales para el consumo interno actual, sin embargo, ya que el IVA DGI cayó un 1,6% real anual y el impuesto al cheque un 8,4% real anual.

Que la recaudación haya dejado de caer es un aliciente para las cuentas públicas, luego del incumplimiento de la meta fiscal de junio, que el FMI ya “perdonó” con la aprobación de la tercera revisión del staff del Fondo, que deberá aprobar en diciembre el Directorio para destrabar un envío de casi USD900 M. En ese entonces el Gobierno no logró recortar el gasto lo suficiente para compensar la baja de la recaudación tributaria (que en lo que va del año sigue en una baja interanual del 2,5%, dada una suba nominal del 29,8% versus una inflación promedio del 33,1% entre enero y octubre) y quedó a $574.000 M de los $6,9 billones de superávit acumulado que exigía el FMI.

Para la meta de diciembre el cumplimiento se descuenta por la voluntad del Gobierno para sostener el ancla fiscal, para las expectativas del mercado y también para mantener contenida a la demanda y no despertar la dinámica inflacionaria, pero los números también lucen complejos. El FMI exige un positivo primario de $16,2 billones y el acumulado hasta septiembre es de $13,1 billones. El fin de año suele complicar las cuentas, sobre todo en diciembre, que suele ser deficitario, por el pago de aguinaldos. Por un lado, preocupa que la mejora de los ingresos sea por factores extraordinarios, por otro, es positivo que la recaudación deje de caer.

Lo que viene golpeando a la dinámica de los ingresos es la actividad económica, que particularmente en el segundo y tercer trimestre ingresó en recesión técnica. Eso siguió viéndose en la recaudación tributaria de octubre, que con una mejora nominal del IVA DGI del 30,5% interanual cerró en una caída del 1,6% real anual, dada una inflación interanual estimada en 32,6% en el mes, si se cumple la proyección del Top 10 del REM del BCRA. En esa misma línea, cayó un 8,4% el impuesto al cheque. En cambio, dio una buena señal de lo ocurrido con los salarios y el nivel empleo registrado la seguridad social, que trepó un 0,9% real interanual.

Por el otro lado, lo que viene apuntalando a la recaudación tributaria son las retenciones y Ganancias, y no por algún fenómeno relacionado con la dinámica económica de este año, sino, en ambos casos, por la del 2025. Por un lado, la clave es la base de comparación floja que dejó el cierre del 2025 en los derechos de exportación, debido al programa de retenciones al 0% en septiembre del año pasado. Eso generó un adelantamiento de las ventas externas del agro en aquel mes, que terminó impactando en menores exportaciones durante los últimos meses del año. Este mismo lunes Ciara-CEC informó una mejora del 157% anual de la liquidación en octubre. La recaudación por retenciones dio así un salto del 155,2% real anual. Sin ese efecto, los ingresos tributarios habrían caído un 1,6% real anual.

Por el otro, Ganancias anotó una suba del 16,9% real interanual durante octubre. Tanto las empresas como las personas pagaron cantidades mayores del impuesto, no por la dinámica de este año, sino por los resultados del ejercicio correspondiente al 2025.

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