La última encuesta de AtlasIntel y Bloomberg muestra una Argentina incómoda: 65% ve mal la economía y Javier Milei no logra despegar en imagen
La última encuesta de AtlasIntel, elaborada junto a Bloomberg en el marco del informe regional Latam Pulse, dejó una foto incómoda para la Casa Rosada: la mayoría de los argentinos mantiene una mirada crítica sobre la situación económica, el mercado laboral y el presente de las familias.
El relevamiento mostró que el 62% de los consultados calificó como mala la economía argentina actual. El dato confirma que, aunque el Gobierno busca instalar la desaceleración inflacionaria como principal activo político, el humor social todavía aparece atravesado por el bolsillo, el empleo y la incertidumbre sobre los próximos meses.
En paralelo, la aprobación presidencial de Javier Milei se ubicó en 35,9%, lejos comparada con la desaprobación, que llegó al 58.3%. Otro 1,8% respondió que no sabe.
La economía sigue en el centro del malestar
El dato más sensible para el oficialismo aparece en la evaluación económica. Según AtlasIntel, apenas el 26% consideró buena la situación de la economía argentina, mientras que el 12% la calificó como normal y el 62% la definió como mala.
La percepción negativa también golpea de lleno en la vida cotidiana. El 51% evaluó como mala la situación de su familia, frente a un 26% que la ubicó en un punto intermedio y apenas un 23% que la consideró buena.
El mercado laboral aparece todavía más deteriorado en la mirada social: el 69% sostuvo que la situación del empleo es mala, el 16% la calificó como normal y solo el 15% la evaluó de manera positiva.
Las expectativas a seis meses
El informe también midió las expectativas económicas para los próximos seis meses. Allí, el panorama aparece menos homogéneo, aunque todavía atravesado por señales de preocupación.
Sobre la economía argentina, el 39% dijo que va a mejorar, el 9% que seguirá igual y el 53% que va a empeorar. En el caso de la situación familiar, el 35% espera una mejora, el 24% cree que no habrá cambios y el 41% anticipa un deterioro.
En materia laboral, el 55% proyecta un empeoramiento del mercado de trabajo, contra un 38% que espera una mejora y un 7% que considera que la situación se mantendrá igual.
Milei conserva respaldo, pero no logra despegar
La evaluación del Gobierno muestra una foto algo más adversa. El 55,4% calificó la gestión como mala o muy mala, mientras que el 34,6% la definió como excelente o buena. Un 10% la consideró regular y el 2,3% no respondió.
Ese cuadro expone una tensión de fondo: Milei mantiene una base de apoyo relevante, pero el Gobierno enfrenta dificultades para ampliar su aprobación en medio de una economía que buena parte de la sociedad sigue viendo cuesta arriba.
Inflación, corrupción y desempleo, las principales preocupaciones
Cuando se preguntó por los problemas más importantes del país, la corrupción volvió a quedar al tope del ranking. El 31,2% mencionó los altos precios y la inflación como las principales preocupación.
En segundo lugar apareció el desempleo, con el 42,4%, . Más atrás quedaron la impunidad del sistema judicial, con el 28,7%, y el debilitamiento de la democracia y las instituciones, con el 23,4%.
La persistencia de la inflación como principal problema muestra que, pese a la desaceleración de los índices mensuales, el impacto acumulado de los precios sigue siendo uno de los factores que más condiciona la mirada social sobre el rumbo del país.
La imagen de los dirigentes políticos
El informe también incluyó una medición sobre la imagen de los principales dirigentes argentinos. En esa tabla, Milei aparece con 38% de imagen positiva, 61% de negativa. La sorpresa la da Myriam Bregman con 46% de imagen positiva y 47% de imagen negativa.
Axel Kicillof quedó con 40% de positiva y 55% de negativa.
Más atrás aparecen Sergio Massa, con 23% de imagen positiva y 64% de negativa; Mauricio Macri, con 22% de positiva y 69% de negativa; y Horacio Rodríguez Larreta, con 10% de positiva y 78% de negativa.
Un escenario sensible para la Casa Rosada
La encuesta de AtlasIntel y Bloomberg deja una señal política clara: el Gobierno todavía no logra convertir sus principales banderas económicas en una mejora contundente del clima social.
La Casa Rosada sostiene el ajuste fiscal y la baja de la inflación como los ejes de su relato de gestión. Sin embargo, el malestar económico, la preocupación por el empleo y la percepción negativa sobre la situación de las familias siguen pesando fuerte.
En ese contexto, Milei conserva un nivel de aprobación competitivo, pero enfrenta un límite evidente: la economía real sigue siendo el terreno donde se juega buena parte de su capital político.
