Javier Milei enfrenta una señal de alerta: la mayoría pide otro modelo económico, crece el voto opositor y los salarios bajos dominan la agenda
Una nueva encuesta de Synopsis encendió una señal de alerta para el Gobierno de Javier Milei. Según el relevamiento, el 61,5% de los argentinos quiere “buscar un cambio” respecto de la situación actual del país, mientras que el 33,8% prefiere darle continuidad al rumbo oficialista.
El dato llega en un momento sensible para la Casa Rosada: el desgaste por la situación económica, la preocupación por los salarios y la dificultad de la oposición para ordenar una oferta competitiva empiezan a configurar el escenario político de cara a 2027.
El estudio, difundido por la consultora que dirige el politólogo Lucas Romero, también mostró que el malestar no se limita al electorado opositor. Dentro del universo que reclama un cambio aparece incluso un sector de votantes de La Libertad Avanza: cerca de un 20% de quienes acompañaron al oficialismo en 2025 ahora se inclina por dejar atrás el modelo actual.
El cambio volvió al centro de la escena
Durante años, la palabra “cambio” fue una bandera utilizada por los espacios de derecha para marcar distancia con el peronismo. Sin embargo, el nuevo relevamiento muestra un giro en el clima social: ahora una mayoría asocia ese cambio con la necesidad de modificar el rumbo económico y político del Gobierno libertario.
La encuesta ubica al oficialismo frente a un problema concreto. Milei conserva un núcleo duro relevante, pero empieza a mostrar dificultades para retener a votantes que lo acompañaron como expresión de hartazgo frente al sistema político tradicional.
En ese marco, el dato del 61,5% aparece como una fotografía incómoda para la estrategia oficial: el deseo de cambio ya no parece jugar exclusivamente a favor del Presidente.
El voto libertario también muestra fisuras
El informe de Synopsis marca que un 18,5% de los consultados votaría a Milei “sí o sí” el año próximo. A ese grupo se suma otro 18,7% que también lo elegiría, aunque no por adhesión plena, sino porque no encuentra una alternativa que le resulte atractiva.
Así, el potencial electoral del oficialismo llega al 37,2%, pero con una composición desigual: una parte responde al apoyo firme y otra a la falta de opciones competitivas por fuera de La Libertad Avanza.
Del otro lado, un 41,1% dijo que votará “sí o sí” a un referente opositor, mientras que otro 19,2% aseguró que también optaría por una candidatura opositora, aunque todavía no encuentra una figura que lo convenza.
La falta de representación atraviesa a todo el electorado
Uno de los datos más fuertes del relevamiento es el nivel de insatisfacción con la oferta política. Según el estudio, un 37,9% de los argentinos no se siente plenamente representado por ninguna alternativa.
Ese número atraviesa tanto a votantes que todavía podrían acompañar a Milei como a quienes ya se inclinan por la oposición. En otras palabras: el malestar existe, pero todavía no tiene un canal político completamente ordenado.
Entre los ex votantes libertarios, el movimiento también empieza a notarse. Un 6,2% dijo que votará a un opositor “sí o sí”, mientras que otro 14,1% afirmó que también lo hará, aunque todavía no sabe por quién.
Los salarios bajos, el principal problema
El origen del desencanto aparece ligado, sobre todo, al deterioro de los ingresos. Casi la mitad de los encuestados, el 47,1%, señaló a los salarios bajos como el principal problema del país.
La preocupación quedó muy por encima de otros temas sensibles: la falta de empleo fue mencionada por el 18,7%, los impuestos altos por el 13,8% y la inflación por el 10,1%.
Ese orden de prioridades refleja un cambio en la agenda social. La inflación sigue presente, pero el bolsillo aparece atravesado por otro problema: los precios pueden desacelerar, pero los ingresos no alcanzan.
El peronismo aparece arriba, pero por poco
En intención de voto, el peronismo quedó al frente con el 32,9%, apenas por encima de La Libertad Avanza, que alcanzó el 30,3%.
Más atrás se ubicaron el Frente de Izquierda, con 9,6%; el PRO, con 7,8%; y Provincias Unidas, con 3,9%.
El mapa muestra un escenario abierto. El universo opositor más firme a Milei reúne el 42,5% de las preferencias, mientras que una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO llegaría al 38,1%.
La oposición tiene una oportunidad, pero también un problema
El relevamiento deja una conclusión política evidente: el Gobierno enfrenta desgaste, pero la oposición todavía no logra capitalizar por completo ese malestar.
El peronismo aparece primero, aunque con una ventaja estrecha. Y el dato más relevante no está solo en la intención de voto, sino en el enorme volumen de electores que quiere cambiar el rumbo pero aún no encuentra una alternativa que lo termine de convencer.
Ese segmento puede ser decisivo. Allí se cruzan desencantados del oficialismo, votantes opositores sin representación clara y ciudadanos golpeados por la pérdida de poder adquisitivo.
Milei conserva un piso, pero crece la presión
A pesar del retroceso en los apoyos, Milei conserva un nivel de respaldo que no puede ser subestimado. El 33,8% que pide continuidad y el potencial 37,2% de acompañamiento electoral muestran que el oficialismo todavía tiene una base competitiva.
La diferencia es que ese respaldo ya no aparece blindado. El desgaste económico, el impacto de los salarios bajos y la expectativa frustrada de mejora empiezan a erosionar una parte del contrato político que llevó a Milei al poder.
En ese escenario, la disputa de cara a 2027 no se define solo por quién retenga mejor a los propios, sino por quién logre representar con mayor claridad el reclamo de cambio que hoy aparece instalado en la mayoría del electorado.
