Una empresa de galletitas anunció el cierre de su planta en Albardón tras casi 30 años de trayectoria en el mercado. La fábrica sanjuanina constituía el eje operativo central de la compañía y un dinamizador clave para la economía de la ciudad
La firma Argentina Tía Maruca determinó el cese definitivo de las actividades en su planta principal ubicada en la localidad de Albardón, San Juan, poniendo fin a casi treinta años de trayectoria en el mercado local.
Fuentes del sector regional y voceros vinculados al caso confirmaron que la operación se volvió inviable por el gran incremento sostenido en los precios de materias primas cómo el azúcar y la harina, la persistencia de la inflación y una compleja estructura de deudas.
Porqué cerró la principal fábrica de Tía Maruca en San Juan
La fábrica sanjuanina constituía el eje operativo central de la compañía y un dinamizador clave para la economía de Albardón.
La parálisis de la planta provocó el despido de decenas de operarios, quienes ya recibieron los telegramas correspondientes y mantienen medidas de protesta en los accesos al predio.
En la actualidad, existen causas judiciales en curso y los delegados gremiales impulsan reclamos para asegurar el pago efectivo de las liquidaciones finales e indemnizaciones correspondientes.
La crisis del establecimiento se vio agravada por una marcada subutilización de su potencial técnico. La utilización de la capacidad instalada cayó al 52%, un indicador que elevó de manera directa el costo unitario de producción y minó la competitividad de la empresa frente a las segundas marcas y las opciones de bajo costo.
Cuál es la historia de la empresa familiar de galletitas
Fundada en 1998 bajo un modelo familiar que fusionaba recetas tradicionales con procesos industriales, Tía Maruca experimentó una fuerte expansión que alcanzó su punto máximo en 2017 con la adquisición de la planta de Dilexis en San Juan.
Esa inversión le permitió ampliar su volumen operativo e iniciar exportaciones hacia mercados regionales. No obstante, esa estructura quedó expuesta a la volatilidad macroeconómica y a la profunda retracción del consumo que arrastra el mercado interno desde 2024.
