El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, que hoy retomará un juicio que puede costarle el mandato al presidente brasileño, Michel Temer, anunció un refuerzo en la seguridad de su sede en Brasilia ante la importancia de la audiencia y las consecuencias políticas que puede tener
“Ante la expectativa de que un gran número de personas circulará dentro de la sede del tribunal durante el juicio, la seguridad del edificio y la de sus alrededores serán considerablemente reforzadas”, anuncio el tribunal en un comunicado.
En el proceso serán juzgadas denuncias sobre supuesta financiación ilegal recibida por la campaña vencedora de la entonces candidata presidencial Dilma Rousseff y de Temer, que la acompañó como candidato a vicepresidente, para las elecciones de 2014.
Los siete magistrados del tribunal electoral tienen que pronunciarse sobre denuncias según las cuales la campaña fue alimentada con recursos no declarados de algunas empresas, como la constructora Odebrecht, y con fondos desviados ilegalmente de contratos con la petrolera estatal Petrobras.
En caso de concluir que la campaña fue financiada con recursos ilegales, el tribunal puede declarar inválida la elección y despojar de su mandato a Temer, con lo que Brasil perderá su segundo presidente en menos de un año, ya que Rousseff fue destituida en agosto pasado en un juicio político en el Congreso que la condenó por irregularidades en las cuentas públicas.
Si Temer, investigado por corrupción, obstrucción de la justicia y asociación ilícita, es condenado a la destitución, podrá apelar en el cargo, pero, según analistas, tendrá poco capital político para que el Congreso lo sustente.
En caso de destitución inmediata o renuncia, el TSE también puede convocar a elecciones directas, como hizo recientemente tras la condena al gobernador y el vice del estado Amazonas.
Pero el rito de sucesión actual indica que en caso de vacío del Poder Ejecutivo, el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, debe convocar a elecciones indirectas en 30 días para que el Congreso elija a un nuevo gobernante hasta el 31 de diciembre de 2018.
El tribunal informó en su nota que a los agentes que habitualmente se encargan de la seguridad de la edificación se sumarán refuerzos de la Policía Militarizada, del Batallón de Choque y del Batallón de Rondas Ostentosas, que montarán anillos de seguridad para proteger el TSE, el Superior Tribunal de Justicia y el Tribunal Superior de Trabajo, así como las vecinas embajadas de EE.UU., Francia y Reino Unido.
El juicio será realizado en las tres sesiones ordinarias previstas para hoy, mañana y el jueves por la tarde, así como en dos sesiones extraordinarias convocadas por el presidente del TSE, Gilmar Mendes, en los dos últimos días.
