Se trata de la Escuela Secundaria N° 15 “San Antonio” que estuvo expuesta a una denuncia que se canalizó a nivel judicial y también en la Dirección Departamental de Educación
Nancy Ledesma, la titular del máximo organismo en materia de Educación en el departamento, admitió que recibió una nota donde se denuncian distintas situaciones de irregularidad por parte del equipo directivo de la mencionada institución, la que desde hace un mes estrena edificio sobre calle Villa Libertad de Chajarí.
También está en conocimiento el supervisor, Cristian Pesoa, quien lleva adelante las actuaciones a fin de elevar y poner en conocimiento a sus superiores.
La denuncia no sólo quedó en el ámbito administrativo, sino que se canalizó en la Justicia local, lo que devino el pasado martes en un procedimiento policial en el edificio escolar, en búsqueda de documentación. “Hubo una denuncia en Fiscalía”, confió una fuente ante la consulta, confirmando que el accionar policial cumplía con un oficio judicial.
Detalle
En la extensa nota, fechada el 8 de septiembre, un grupo de docentes expone lo que considera irregular en cuanto al accionar del equipo directivo -rector, vicerrector y secretario-, con respecto a la conformación y a la administración de los fondos de la cooperadora escolar y el destino de los mobiliarios adquiridos por la misma, al manejo del dinero enviado por provincia para la merienda de los alumnos, al destino de tres computadoras y a la designación de un familiar directo de la rectora en un cargo en el que no estaría cumpliendo. “(…) la cooperadora hoy no tiene funcionamiento efectivo por lo menos desde 2020”, afirman.
En una reunión institucional, los docentes solicitaron explicaciones de por qué no se entregó la merienda en los meses de junio y julio, recibiendo como respuesta -según la nota-, que el dinero recibido no alcanzaba. También cuestionan que simultáneamente a esa suspensión de la merienda, se instaló un kiosco para vender alimentos a los alumnos.
A los días de la reunión donde quedó expuesta la inquietud de los docentes, se retomó con la merienda y se retiró el kiosco. Asimismo, señalan que se convocó a una reunión para conformar la cooperadora, otro planteo que habían hecho los docentes.
Además, se preguntan por las tres computadoras recibidas que tenían por destino los preceptores y marcan puntualmente que las mismas quedaron en manos del equipo directivo y de un familiar directo de uno de los integrantes del mismo.
Otro aspecto expuesto por considerarlo de suma gravedad es la designación de una hija de la rectora en un cargo y en horas cátedras. Los denunciantes esgrimen que la designación consta en el SAGE (Sistema de Administración de la Gestión Educativa). “Desde que ha sido designada en los mencionados cargos no ha asistido hasta la fecha al establecimiento a cumplir con su labor, tratándose de cargos remunerados por el Consejo General de Educación, ente autárquico del Gobierno de la Provincia de Entre Ríos”, reza la nota. Asimismo, indican que a fines de agosto se llama a concurso para esas horas, habiéndose dado de baja a la familiar designada. Este 4 de septiembre, dos profesores asumieron en esas funciones. “No obstante, la hija de la rectora sigue cargada en las horas de Participación y ciudadanía y no asiste a la escuela a cumplir con su tarea”, argumentan.
Por otra parte, cuestionan el desempeño de la rectora como profesora frente al aula, con quien “los alumnos asiduamente no tienen clases”.
“Solicitamos a Ud. Que estas irregularidades sean tenidas en cuenta e investigadas y que se tomen las medidas justas y necesarias ya que estamos conscientes de las represalias que nuestros superiores podrían tomar hacia los profesores como ya lo han sufrido algunos de ellos en otras oportunidades en la baja de los conceptos y en la no carga de sus horas a tiempo, lo cual afecta al trabajo docente y a cada sueldo. Esperamos sean atendidos nuestros reclamos con la seriedad y urgencia que se merece”, concluye la nota.
La situación está siendo investigada y seguramente en los próximos días se irá clarificando a fin de llevar tranquilidad a la comunidad educativa de esa institución escolar.
