Las instancias de disputa discursiva entre los candidatos se celebrarán los domingos 1 de octubre en la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) y 8 de octubre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde se realizaría también un tercer debate el 12 de noviembre, en caso de balotaje
En la recta final de cara a las elecciones generales que se celebrarán el próximo 22 de octubre, los candidatos presidenciales aceleraron la marcha de la campaña electoral sumando actos, caravanas, presencias televisivas y sumando -incluso modificando- propuestas. A todas esas actividades en las últimas semanas se sumó la preparación para una instancia clave: el debate presidencial.
La actividad, organizada por la Cámara Nacional Electoral, es obligatoria en Argentina desde 2015. Si bien muchos analistas ponen en duda el impacto de dicha instancia en las urnas, la ciencia política ha demostrado que muchas veces tuerce la voluntad de los indecisos que definen su voto a último momento y, sobre todo, su eficacia para profesionalizar cuadros políticos.
Las instancias de debate electoral tendrán lugar los domingos 1 de octubre en la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) y 8 de octubre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde se realizaría también un tercer debate el 12 de noviembre, en caso de balotaje.
En este marco, ¿cómo se preparan los principales candidatos para el debate presidencial?
El ministro y candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, aprovechará la instancia del debate para polarizar con su contrincante Javier Milei. El tigrense se hizo eco de las encuestas de las últimas semanas que pronostican un escenario de balotaje entre ambos y en el búnker de UP apuestan fuerte a esa posibilidad.
Massa cuenta con una experiencia previa, la del debate de 2015, cuando fue asesorado por José Manuel De la Sota, Antonio Sola y Sergio Bendixen. En esta oportunidad, sus representantes ante la Cámara Nacional Electoral son Juan Manuel Olmos y Santiago García Vázquez. No obstante, el candidato está rodeado de un nutrido equipo que busca apuntalarlo también en las redes sociales.
En ese sentido, el titular de Hacienda recibirá ayuda ofrecida por el presidente de Brasil, Lula Da Silva. La asistencia internacional también llegará de Estados Unidos: Jessica Reis y Robert Gibbs aportarán su expertiz en publicidad digital. En tanto, el catalán González Rubí perdió terreno luego de los resultados de las PASO.
En el debate presidencial Sergio Massa intentará exponer a Javier Milei en sus puntos débiles, como su proyecto de dolarización. Al mismo tiempo, atendiendo a que la mayor parte de la sociedad eligió un cambio en las primarias, el candidato peronista tomará distancia de Alberto Fernández e intentará convencer de que, bajo una eventual presidencia suya, las cosas se harán de manera distinta. Para eso, se apoyará en destacar las medidas económicas adoptadas en las últimas semanas.
Sin dudas, Sergio Massa sabe que el capítulo más difícil que le tocará afrontar serán las críticas en materia del control de la inflación, cuya cifra oficial de agosto (12,4%) alcanzó un récord en los últimos 32 años.
Por su parte, el candidato de La Libertad Avanza Javier Milei es asesorado por Santiago Caputo, a quien eligió junto a su hermana Karina Milei como sus representantes ante la Cámara Nacional Electoral. A ellos se suman los asesores en materia económica Carlos Rodríguez y Darío Epstein, como también Nicolás Posse, quien suena como posible Jefe de Gabinete, y Diana Mondino, canciller en un eventual gobierno liberal.
En el entorno del economista comparten la idea de que el rival es Sergio Massa, y apuntarán contra su gestión durante el debate electoral.
El liberal está acostumbrado a las ponencias públicas, pero en esta oportunidad deberá confrontar y responder preguntas, terreno en donde deberá fortalecer la explicación sobre varias de sus propuestas, entre ellas la de dolarización de la economía, el sistema de vouchers para la educación, la libre portación de armas o la venta de órganos.
Karina Milei, jefa de campaña, pidió a la Cámara Nacional Electoral que no haya careos entre los candidatos a presidente para no exponer a su hermano. Además, solicitó supervisar las preguntas que los moderadores seleccionarán de las enviadas por la ciudadanía.
En el búnker de Patricia Bullrich también comenzaron los preparativos para el debate presidencial. La persona elegida para representarla en las reuniones con la Cámara Nacional Electoral es Martín Siracusa, quien entre los requerimientos elevados pidió que se ampliara a cinco minutos el derecho a réplica, oportunidad que la exministra aprovechará para cargar contra sus oponentes.
Para preparar a la candidata su equipo organizó simulacros de debate electoral que se llevarán a cabo en las próximas semanas hasta el encuentro oficial. En tanto, los ejes de su discurso son los que se vislumbraron en las últimas semanas: la idea de que la exfuncionaria representa el cambio posible y con experiencia (frente a la opción de cambio que propone LLA).
Uno de los temas en los que más deberá trabajar Patricia Bullrich es el económico, terreno en cual sus principales oponentes se desenvuelven con más cintura. Allí, sus asesores Luciano Laspina y Carlos Melconian apuntarán a reforzar durante los simulacros.
